Por Karina Gómez
CIUDAD DEL CARMEN, Camp., a 25 de mayo del 2026. – La noche de este lunes, la indignación social estalló en la Perla del Golfo, luego de que vecinos de diversas colonias fueran reprimidos durante una protesta por la falta de energía eléctrica, en un operativo que, según denunciaron ciudadanos, fue ordenado por el alcalde Pablo Gutiérrez Lazarus y ejecutado por el comandante Nicomedes de los Santos Ramos.
Lo que comenzó como una manifestación pacífica de familias cansadas de permanecer días sin luz terminó en un violento enfrentamiento entre civiles y fuerzas de seguridad sobre el cruce de la avenida 10 de Julio y la calle Satélite, donde habitantes de las colonias Emiliano Zapata y El Caracol bloquearon la circulación para exigir la presencia de cuadrillas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Bajo temperaturas sofocantes y con niños y adultos mayores afectados por el calor extremo, los vecinos señalaron que el bloqueo representaba un acto desesperado ante la falta de respuesta de las autoridades y de la propia CFE.
Sin embargo, apenas transcurridos unos minutos de protesta, la zona fue rodeada por elementos de la Policía Municipal y efectivos de la Guardia Nacional División Caminos, quienes arribaron equipados con escudos antimotines y agentes químicos.
Testigos denunciaron que, sin entablar diálogo previo, las fuerzas de seguridad avanzaron para desalojar a los manifestantes. La tensión escaló cuando presuntamente un elemento federal lanzó gas lacrimógeno hacia el área donde se encontraban mujeres y menores de edad, provocando escenas de pánico, llanto y caos entre las familias.
La reacción de los colonos derivó en una batalla campal en plena avenida, donde vecinos respondieron entre empujones y objetos improvisados tras considerar excesivo el uso de la fuerza pública.

Crece indignación
Ciudadanos criticaron que el despliegue policiaco fue inmediato para contener la protesta, mientras que —afirman— la inseguridad y la delincuencia continúan creciendo en distintos sectores de la isla sin una respuesta contundente de las autoridades.
Aunque el paso vehicular fue liberado horas después y la circulación restablecida, el malestar social permanece encendido en las colonias afectadas, donde cientos de familias continúan padeciendo apagones, daños a electrodomésticos y temperaturas insoportables.
La protesta dejó al descubierto no solo la crisis por las fallas eléctricas en Carmen, sino también el creciente enojo ciudadano ante lo que consideran un uso excesivo de la fuerza contra habitantes que únicamente exigían servicios básicos y atención inmediata a sus demandas.













