Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., 16 de julio de 2026.- A tres días del robo del busto de Francisco I. Madero en el parque ubicado sobre La Ría, el caso continúa sin avances públicos. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas, el paradero de la pieza ni el desarrollo de las investigaciones, lo que ha generado inquietud entre ciudadanos que exigen respuestas.
El monumento, instalado en el parque Francisco I. Madero, fue arrancado de su base, donde únicamente quedaron visibles los tornillos de anclaje y los daños ocasionados a la estructura de piedra que sostenía la efigie del prócer de la Revolución Mexicana.

Habitantes de la zona recordaron que semanas atrás también fue sustraída la placa conmemorativa del parque, hecho que, aseguran, no derivó en medidas de vigilancia ni en acciones preventivas, situación que pudo haber facilitado un nuevo acto de vandalismo contra el patrimonio público.
Bajo investigación
El parque, que se encuentra bajo resguardo de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Movilidad y Obras Públicas (Sedumop), presenta desde hace tiempo signos de deterioro, con mobiliario urbano dañado, áreas verdes descuidadas y deficiencias en el mantenimiento, condiciones que vecinos consideran favorecen la comisión de este tipo de delitos.
La falta de información oficial también ha abierto interrogantes sobre el desarrollo de las diligencias. Ciudadanos cuestionan si ya se presentaron las denuncias correspondientes, si las cámaras del C-5 captaron el momento del robo, si existen testigos o si se realizan inspecciones en establecimientos donde pudiera comercializarse el metal sustraído.

El silencio oficial inquieta a ciudadanos
La incertidumbre aumentó luego de que el secretario de Gobierno, Víctor Sarmiento Maldonado, afirmara que ya se habían interpuesto las denuncias. Sin embargo, hasta este 16 de julio no se han dado a conocer resultados de las investigaciones ni información oficial sobre las acciones emprendidas por las autoridades competentes.
Mientras tanto, el pedestal vacío permanece como evidencia del robo y del deterioro que enfrenta este espacio público, mientras la ciudadanía espera que las autoridades esclarezcan los hechos, recuperen la pieza y determinen las responsabilidades correspondientes.













