Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 10 de junio del 2026.- La delincuencia volvió a golpear infraestructura pública estatal. Sujetos desconocidos ingresaron al parque acuático de Campeche y se apoderaron de gran parte del cableado eléctrico, además de causar severos daños a las instalaciones, dejando al descubierto la vulnerabilidad de un espacio que permanece bajo responsabilidad directa del Gobierno del Estado.
El robo no solo representa pérdidas económicas para las arcas públicas, sino que también exhibe la falta de vigilancia en una de las obras recreativas más emblemáticas de la capital campechana. A varios días de ocurrido el atraco, no se ha informado sobre personas detenidas ni sobre avances en las investigaciones para identificar a los responsables.
De acuerdo con información recabada, el parque acuático aún no ha sido entregado formalmente al Ayuntamiento de Campeche, por lo que su resguardo, mantenimiento y protección corresponden al Gobierno del Estado. Sin embargo, la ausencia de vigilancia permanente permitió que los delincuentes actuaran con total libertad.



Los daños provocados por los responsables dejaron inoperantes diversas áreas del sistema eléctrico, afectando el funcionamiento de la infraestructura y generando un costo adicional para su rehabilitación. Vecinos y usuarios cuestionaron cómo fue posible que un robo de tal magnitud ocurriera sin que se activaran mecanismos de prevención o reacción.
La situación también ha generado interrogantes sobre el desempeño del sistema de videovigilancia estatal. Hasta el momento no se ha informado si las cámaras del Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C5) captaron movimientos sospechosos, vehículos involucrados o imágenes que permitan identificar a los responsables.
Mientras las autoridades guardan silencio, el parque permanece con evidentes huellas del vandalismo. El caso se suma a una serie de cuestionamientos sobre la seguridad y el mantenimiento de espacios públicos bajo administración estatal.
Ciudadanos señalaron que más allá del robo de cableado, el hecho refleja una preocupante falta de coordinación y vigilancia que termina afectando directamente el patrimonio de los campechanos, quienes ahora deberán asumir el costo de los daños ocasionados por la delincuencia.













