Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 09 de octubre de 2026.— La Comisión Federal de Electricidad (CFE) anunció una inversión superior a 2 mil 400 millones de pesos para fortalecer y modernizar la infraestructura energética de Campeche, mediante proyectos de transmisión, distribución, electrificación y actualización tecnológica que buscan mejorar el suministro y atender rezagos en distintas zonas del estado.
Durante la reunión Electricidad para el Bienestar, la titular de la CFE, Emilia Calleja Alor, informó que este mes comenzarán los trabajos de electrificación del Acueducto de Hobomó, una obra pendiente desde 2017 cuya conclusión está prevista para diciembre. El proyecto es relevante para el abastecimiento de agua potable en San Francisco de Campeche, pues permitirá contar con la infraestructura eléctrica necesaria para operar los equipos de bombeo.
Otro proyecto es la línea eléctrica Isla del Carmen–Puerto Real, cuya entrada en operación está programada para el 11 de noviembre. Según los datos presentados, beneficiará a cerca de 98 mil usuarios y contribuirá a reforzar la infraestructura de transmisión y distribución en esta zona de importancia económica para la entidad.
Esta es la meta para 2028
La estrategia también contempla 882 obras de electrificación, con la meta de alcanzar una cobertura eléctrica de 99.99 por ciento en 2028. A nivel nacional, el Gobierno de México reportó el 7 de octubre una cobertura de 99.88 por ciento de los hogares, con 21 mil obras ejecutadas, y planteó acercarse al 100 por ciento en el mismo año.
La gobernadora Layda Sansores San Román reconoció las inversiones anunciadas y destacó la coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la dirección de la CFE para atender necesidades históricas de infraestructura en Campeche.
Aunque los proyectos buscan fortalecer el suministro eléctrico y apoyar servicios esenciales como el abasto de agua, sus beneficios dependerán del cumplimiento de los plazos de ejecución y de la entrada en operación de las instalaciones. Para las familias y los sectores productivos, el reto será que las obras se traduzcan en un servicio más confiable y con menos interrupciones.













