Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 05 de julio de 2026.- La ilusión mundialista de México terminó en los octavos de final tras caer 3-2 frente a Inglaterra en un intenso encuentro disputado en el Estadio Azteca, donde el Tricolor luchó hasta los últimos minutos, pero no logró evitar la eliminación ante uno de los favoritos al título.
El inicio del partido estuvo marcado por una tormenta eléctrica que obligó a retrasar el silbatazo inicial durante una hora. Una vez superado el mal clima, ambos equipos ofrecieron un duelo de alta intensidad frente a más de 80 mil aficionados que no dejaron de alentar al conjunto mexicano.
Inglaterra golpeó con fuerza antes del descanso. Jude Bellingham abrió el marcador al minuto 36 y, apenas 98 segundos después, volvió a aparecer para firmar su doblete y colocar el 2-0, aprovechando un par de desatenciones defensivas del conjunto dirigido por Javier Aguirre.
Cuando parecía que los ingleses se marchaban cómodamente al vestidor, México reaccionó. Julián Quiñones descontó al minuto 42 con un remate que devolvió la esperanza al Estadio Azteca y dejó el marcador 2-1 al finalizar la primera mitad.
En el complemento, Inglaterra volvió a tomar distancia con el tercer tanto de la noche, aunque el encuentro cambió de rumbo cuando el defensor Jarell Quansah fue expulsado, dejando a los europeos con diez hombres para los minutos finales. Con la ventaja numérica, el Tricolor adelantó líneas y encontró el 3-2, pero el tiempo ya no fue suficiente para completar la remontada.
México buscó el empate hasta el último instante, impulsado por una afición que convirtió el Azteca en una auténtica caldera, pero Inglaterra resistió la presión y aseguró su pase a los cuartos de final, donde se enfrentará a Noruega en busca de un lugar entre los cuatro mejores del Mundial.
Pese a la eliminación, el Tricolor cerró su participación con una actuación combativa y dejó momentos que ilusionaron a la afición durante la Copa del Mundo 2026, en la que logró avanzar a la fase de eliminación directa antes de encontrarse con un rival de máxima exigencia.














