CIUDAD DE MÉXICO, a 16 de julio de 2026.— La polémica causada por las declaraciones de Pedro Sola dejó de limitarse a las redes sociales y alcanzó al Congreso de la Ciudad de México, donde se presentaron reformas para endurecer las consecuencias penales de la crueldad animal.
La diputada morenista Elizabeth Mateos Hernández impulsó una modificación al Código Penal local que incorpora por primera vez un tipo penal específico contra la apología del maltrato o la crueldad animal.
La medida, llamada coloquialmente “Ley Pedro Sola”, castigaría con entre uno y cuatro años de prisión, además de una multa de 100 a 300 días, la difusión de mensajes que promuevan, justifiquen, exalten, inciten o induzcan actos violentos contra animales.
La propuesta incluye expresamente contenidos distribuidos por televisión, medios digitales, plataformas audiovisuales o redes sociales. También prevé una pena mayor para personas con capacidad de influencia masiva, para mensajes dirigidos a menores o para quienes obtengan ingresos por su difusión.
Dos reformas diferentes sobre crueldad animal
Además de sancionar la apología, la iniciativa eleva las penas por las agresiones físicas. Actualmente, el Código establece de uno a tres años por causar lesiones a un animal; la reforma propone elevar el rango a entre cuatro y ocho años.
Para quien provoque intencionalmente la muerte de un animal, el castigo pasaría de dos a seis años a una pena de 10 a 15 años de cárcel. El proyecto también incorpora como agravante que las conductas sean reiteradas o que existan antecedentes similares contra uno o más animales.
Por otra parte, Mateos también presentó una iniciativa distinta, denominada oficialmente “Ley Moni”, para modificar el artículo 166 del Código Nacional de Procedimientos Penales.
La norma vigente citada en el documento se refiere a personas mayores de 70 años. La iniciativa no elimina automáticamente la prisión domiciliaria por razón de edad, sino que plantea que los jueces consideren antecedentes o patrones reiterados de crueldad animal al determinar si una persona representa un riesgo social.
El nombre de la iniciativa proviene del caso de Moni, una perrita cuya muerte en la alcaldía Coyoacán en Ciudad de México generó indignación pública. La mujer señalada por el caso pudo enfrentar el proceso fuera de prisión debido a las reglas que permiten conceder prisión preventiva domiciliaria a personas mayores de 70 años o con enfermedades graves.
En paralelo, la Comisión Permanente aprobó pedir a la Secretaría de Gobernación que revise las expresiones emitidas en Ventaneando, al considerar que podrían normalizar o promover el envenenamiento de perros. La la Agencia de Atención Animal de la Ciudad de México (AGATAN) deberá dar seguimiento y canalizar el caso si detecta posibles infracciones o delitos.
Ambas iniciativas están en etapa legislativa y todavía no modifican las penas vigentes. Para convertirse en ley deberán pasar por el análisis de comisiones, la aprobación correspondiente y su publicación oficial.













