Por Karina Gómez
CALAKMUL, Camp., a 3 de agosto de 2026.— El imponente rugido de los monos aulladores volvió a escucharse entre las copas de los árboles de la Reserva de la Biósfera de Calakmul, donde un grupo de estos emblemáticos primates fue captado desplazándose libremente por la selva, en una escena que confirma el buen estado de conservación de uno de los ecosistemas más importantes de México y del continente.
El avistamiento representa mucho más que una imagen de la fauna silvestre: es un indicador del equilibrio ecológico que aún prevalece en esta vasta selva tropical, considerada el corazón del segundo macizo forestal más grande de América, únicamente detrás de la Amazonía.

La presencia de monos aulladores (género Alouatta), especie catalogada en México bajo la categoría de protección especial debido a las amenazas que enfrenta por la pérdida de hábitat, demuestra que Calakmul continúa ofreciendo las condiciones necesarias para su supervivencia y reproducción.
Además de su importancia ambiental, estos primates forman parte del patrimonio cultural del mundo maya. Su potente vocalización, capaz de escucharse a más de tres kilómetros de distancia, inspiró numerosas representaciones en la cosmovisión prehispánica, donde eran asociados con la música, las artes y la fertilidad de la selva.
Uno de los principales destinos de ecoturismo
La Reserva de la Biósfera de Calakmul se ha consolidado como uno de los principales destinos de ecoturismo del sureste mexicano. Miles de visitantes nacionales y extranjeros llegan cada año para recorrer sus senderos, admirar la biodiversidad y conocer la majestuosa Zona Arqueológica de Calakmul, declarada Patrimonio Mundial Mixto por la UNESCO al combinar valores culturales y naturales excepcionales.

El turismo de naturaleza genera una importante derrama económica para comunidades rurales, guías certificados, cooperativas ecoturísticas, hoteles, restaurantes, artesanos y prestadores de servicios, convirtiéndose en una alternativa sustentable para el desarrollo regional.
Cada avistamiento de especies emblemáticas fortalece la promoción internacional de Campeche como destino de turismo responsable, especialmente entre observadores de aves, fotógrafos de vida silvestre y viajeros interesados en experiencias de bajo impacto ambiental.
Los datos
De acuerdo con información oficial de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la Reserva de la Biósfera de Calakmul protege más de 723 mil hectáreas de selva tropical, siendo la reserva de bosque tropical más extensa de México. En conjunto con la Reserva de la Biósfera Maya de Guatemala y otras áreas protegidas de Belice, integra uno de los corredores biológicos más importantes de Mesoamérica.
Entre sus especies más representativas destacan el jaguar (Panthera onca), el tapir centroamericano, el puma, el ocelote, el mono araña, el mono aullador negro, además de más de 350 especies de aves y cientos de especies de reptiles, anfibios, mariposas y plantas.
Esta extraordinaria biodiversidad convierte a Calakmul en un laboratorio natural para investigadores nacionales e internacionales dedicados al estudio del cambio climático, la conservación y la restauración de ecosistemas.
El rugido que celebra la conservación
Autoridades ambientales han señalado que proteger la selva de Calakmul también significa preservar los servicios ambientales que brinda a millones de personas, como la captura de carbono, la regulación del clima, la conservación del agua y la protección de numerosas especies amenazadas.
Asimismo, los programas de conservación impulsados por instituciones federales, estatales y comunidades locales han permitido fortalecer el manejo sustentable del territorio mediante brigadas comunitarias, vigilancia ambiental, educación ecológica y proyectos ecoturísticos que generan empleo sin comprometer el patrimonio natural.
El reciente avistamiento de los monos aulladores reafirma que la selva campechana continúa siendo uno de los refugios de vida silvestre más importantes del país y un símbolo del equilibrio entre naturaleza, cultura y desarrollo sostenible, consolidando a Campeche como un referente nacional en conservación ambiental y turismo de naturaleza.













