Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 23 de junio de 2026.- La madrugada volvió a convertirse en escenario de tensión para decenas de familias dedicadas a la pesca ribereña en Campeche. Mientras la ciudad dormía, convoyes de autoridades federales, estatales y municipales avanzaron sobre la franja costera del Camino Real para ejecutar la segunda fase del programa de recuperación de playas y espacios federales.
Eran aproximadamente las 1:30 de la mañana cuando elementos de la Secretaría de Marina, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), representantes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y otras dependencias iniciaron el operativo que se prolongó hasta las cinco de la mañana.
Retiraron estructuras
El objetivo oficial fue retirar estructuras consideradas irregulares dentro de la Zona Federal Marítimo-Terrestre (Zofemat). Sin embargo, para los integrantes de la cooperativa pesquera Lech-Cay, la acción representó un golpe directo a sus actividades y una medida ejecutada sin diálogo previo.
Los pescadores denunciaron que las autoridades llegaron para desmontar techumbres utilizadas como resguardo de equipos, herramientas y espacios de trabajo, argumentando que no recibieron una notificación formal que les permitiera prepararse o buscar alternativas.
“Llegaron de madrugada y comenzaron a retirar todo”, señalaron algunos de los afectados, quienes observaron cómo las estructuras eran desmontadas frente a sus embarcaciones.
De acuerdo con datos proporcionados por las autoridades ambientales, el operativo abarcó desde el muelle del Camino Real hasta la dársena de San Francisco, donde fueron retiradas alrededor de 10 techumbres consideradas prohibidas en la zona federal.
Estrategia para la recuperación de espacios
La intervención forma parte de una estrategia que comenzó el pasado 26 de marzo, cuando se realizó la primera etapa de recuperación costera. En aquella ocasión fueron retirados diversos objetos instalados sobre la playa, permitiendo únicamente la permanencia de embarcaciones pesqueras.
Según cifras oficiales, entre ambas etapas ya se han retirado aproximadamente 30 techumbres, 17 neveras y otros objetos que, de acuerdo con la normatividad ambiental federal, no pueden permanecer dentro de la Zona Federal Marítimo-Terrestre sin las autorizaciones correspondientes.
Las autoridades sostienen que la recuperación de estos espacios busca garantizar el libre acceso a las playas, proteger los ecosistemas costeros y evitar la ocupación irregular de terrenos federales. Asimismo, exhortaron a los pescadores a regularizar cualquier infraestructura futura y apegarse a las disposiciones ambientales vigentes.

Opiniones divididas
No obstante, en el muelle la percepción es distinta. Los hombres de mar advierten que estas acciones impactan directamente sus condiciones de trabajo, pues muchas de las techumbres servían para proteger equipos, redes y motores de las inclemencias del tiempo.
La controversia vuelve a poner sobre la mesa el delicado equilibrio entre la conservación ambiental y la subsistencia de cientos de familias que dependen diariamente de la actividad pesquera en la capital campechana.
Mientras las autoridades celebran el avance de la recuperación del malecón y la costa, los pescadores aseguran que seguirán buscando mecanismos de diálogo para evitar que nuevos operativos terminen afectando a quienes encuentran en el mar su única fuente de sustento.
La recuperación de la costa continúa; el conflicto entre la protección ambiental y la actividad pesquera también.

















