SAN FRANCISCO, California, a 11 de septiembre de 2026.- La inteligencia artificial aparece en el más reciente informe de Anthropic no sólo como una herramienta de apoyo, sino como parte de operaciones relacionadas con desarrollo de armas, campañas cibernéticas cada vez más automatizadas y trabajos biológicos que la compañía considera de posible alto riesgo.
El reporte Detecting and countering misuse of AI: September 2026 reúne actividades detectadas entre diciembre de 2025 y agosto de 2026 y abarca, entre otros ámbitos, operaciones cibernéticas, desarrollo de armas convencionales y uso biológico indebido.
De cohetes y drones a ataques informáticos casi autónomos
En el capítulo de armas, Anthropic documenta seis casos, tres en China, dos en Rusia y uno en Yemen. Cuatro estuvieron relacionados con desarrollo directo de software para sistemas militares y dos con inteligencia y adquisiciones. Entre ellos aparecen un cohete guiado probado en Yemen, un proyecto de enjambre de drones, software para un sistema antitorpedo y una plataforma de guerra electrónica.
El caso de Yemen llegó a una prueba real de un cohete guiado que aparentemente falló. Horas después, los operadores volvieron a Claude para analizar las causas. Anthropic señala que no encontró evidencia de que el grupo hubiera desplegado finalmente un dispositivo operativo.
En el terreno cibernético, el informe describe un salto adicional. Claude fue utilizado no sólo como asistente, sino dentro de operaciones que incorporaron reconocimiento, desarrollo de herramientas, explotación de sistemas, robo de credenciales y procesamiento de información obtenida.
Anthropic sostiene que actores individuales o grupos pequeños consiguieron mantener campañas contra múltiples víctimas que antes habrían requerido numerosos especialistas. La empresa considera que la IA redujo la brecha de recursos entre operadores individuales y grupos con mayor capacidad técnica.
En uno de los casos analizados, la IA participó en diferentes fases de la operación, desde la elaboración de listas de objetivos hasta tareas vinculadas con intrusiones y extracción de datos.
Cinco casos bajo la lupa por riesgos biológicos
El documento dedica además un capítulo a cinco casos de posible uso biológico indebido. Anthropic aclara que estos ejemplos no demuestran que se hayan desarrollado armas biológicas reales. La empresa advierte, sin embargo, que los modelos actuales pueden intervenir en tareas científicas complejas y que ya no puede afirmar, como con versiones anteriores, que estén claramente por debajo del umbral para ayudar a usuarios sofisticados en investigaciones biológicas peligrosas.
Los casos incluyen trabajos relacionados con chikungunya, adaptación de influenza aviar a mamíferos, una propuesta sobre evasión inmunológica de orthopoxvirus, investigación con péptidos de veneno y rediseño computacional de toxinas. Anthropic subraya que algunas de estas investigaciones también pueden tener aplicaciones legítimas, por lo que evaluar el riesgo exige considerar el contexto completo.
Tras detectar estas actividades, la compañía informó que bloqueó cuentas e incorporó los hallazgos a sus sistemas de seguridad, vigilancia y prevención de nuevos abusos.















