Por Karina Gómez
HECELCHAKÁN, Camp., a 23 de septiembre de 2026.— Lo que para algunos podría ser simplemente “otro bache”, para un tricicletero terminó convirtiéndose en un accidente sobre la calle 9 del barrio de San Juan, donde el deterioro de la vialidad volvió a cobrar factura ante la falta de atención a las calles.
El enorme hoyanco, señalado por vecinos como un peligro que lleva tiempo sin ser atendido, habría provocado el percance del trabajador, poniendo nuevamente sobre la mesa el mal estado de las vialidades y los riesgos que enfrentan diariamente quienes circulan en triciclo, motocicleta, automóvil o simplemente caminan por la zona.
Crecen los baches, disminuye la paciencia
Y mientras los baches crecen, la paciencia de los ciudadanos se reduce. Habitantes del sector cuestionaron la falta de mantenimiento de las calles y lanzaron críticas contra el Ayuntamiento encabezado por Cevastian Yam, al considerar que las necesidades básicas de infraestructura continúan sin recibir una respuesta suficiente.
Con tono de hartazgo, vecinos ironizaron que en Hecelchakán pareciera existir una nueva “infraestructura turística”: la ruta del bache, donde cada hoyanco ofrece una experiencia distinta y, en el peor de los casos, una caída incluida.
La situación no es menor. Un bache de grandes dimensiones puede convertirse en un factor de riesgo para motociclistas y ciclistas, provocar daños a vehículos y generar accidentes, particularmente durante la noche o bajo condiciones de lluvia, cuando los desperfectos pueden resultar difíciles de distinguir.
Los colonos sostienen que el problema no se limita a la calle 9 y demandan un programa integral de bacheo y rehabilitación vial, en lugar de reparaciones aisladas que no resuelvan de fondo el deterioro de las calles.
Piden atender las zonas de mayor riesgo
El reclamo también apunta a que las autoridades municipales atiendan de manera prioritaria las zonas donde existen mayores riesgos para la población.
Por ello, los habitantes hicieron un llamado a las instancias estatales y municipales competentes para intervenir y evitar que el próximo reporte no sea por otro bache, sino por otra persona accidentada.
En Hecelchakán, mientras los vecinos esperan calles transitables, los hoyancos parecen llevar ventaja: unos se tapan con asfalto; otros, aparentemente, con silencio.














