Por Staff
Guatemala, Guatemala, a 19 de enero de 2026.— El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, decretó este domingo un estado de sitio por 30 días en todo el territorio nacional, en respuesta a una fuerte ola de violencia atribuida a pandillas y grupos criminales que sacudió al país durante el fin de semana.
La medida extraordinaria, publicada oficialmente en el Diario de Centroamérica bajo el Decreto Gubernativo 1-2026, llega tras una serie de hechos violentos que incluyeron motines coordinados en tres prisiones, toma de rehenes y ataques contra agentes de la Policía Nacional Civil, que dejaron un saldo de al menos nueve policías muertos y varios heridos en distintos puntos del país.
Un fin de semana de violencia y respuesta estatal
Los disturbios iniciaron cuando grupos de internos vinculados a pandillas como Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13) se amotinaron en tres cárceles, tomando decenas de guardias como rehenes e intentando presionar por mejores condiciones. Tras intensas operaciones, las fuerzas de seguridad lograron retomar el control de los penales y liberar a los retenidos.
Sin embargo, la violencia no cesó ahí. Tras recuperar las prisiones, grupos criminales desataron una ofensiva contra la policía y otras fuerzas del orden en varias zonas urbanas, lo que aumentó la sensación de inseguridad y motivó la decisión del Gobierno de activar la medida de excepción.

¿Qué implica el estado de sitio?
El estado de sitio permite ampliar los poderes de las autoridades, especialmente de la Policía Nacional Civil y el Ejército, para combatir la delincuencia organizada sin las restricciones habituales que impone el orden constitucional.
Entre las facultades que contempla están la suspensión temporal de algunos derechos civiles, como la libertad de reunión, la libre locomoción y la posibilidad de realizar detenciones e interrogatorios sin orden judicial, así como allanamientos con mayor rapidez.













