ARRIAGA, Chis., a 28 de mayo de 2026.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) brindó atención inmediata a 65 ejemplares de loros y pericos asegurados por la Fiscalía General de la República (FGR) en el municipio de Tonalá, Chiapas, como parte de un operativo contra el tráfico ilegal de fauna silvestre. Las aves fueron encontradas en condiciones de hacinamiento dentro de dos rejas plásticas durante una inspección en el punto conocido como “La Polka”.
Los ejemplares asegurados corresponden a 62 pericos frente naranja (Eupsittula canicularis) y tres loros frente blanca (Amazona albifrons), especies protegidas por la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010. La Profepa informó que dos pericos frente naranja murieron antes de recibir atención debido a las condiciones en las que eran transportados.
Traslado urgente y atención
Personal de la Profepa acudió a las instalaciones de la FGR en el municipio de Arriaga para recibir a las aves sobrevivientes y coordinar su atención inmediata. Los ejemplares fueron trasladados de urgencia a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), donde actualmente reciben valoración médica, atención veterinaria y procesos de rehabilitación con el objetivo de reintegrarlos posteriormente a su hábitat natural.
Tráfico de fauna
Además del rescate y atención de los ejemplares, la Profepa emitió un dictamen pericial en materia de fauna silvestre y se incorporó como víctima en la denuncia penal presentada ante el Ministerio Público Federal por la probable comisión del delito de tráfico ilegal de fauna silvestre, contemplado en el artículo 420, fracción IV, del Código Penal Federal.
Loros y pericos, amenzados en Chiapas
La dependencia federal alertó que cada año, durante la temporada reproductiva en Chiapas, numerosos ejemplares juveniles de loros y pericos son extraídos ilegalmente de su entorno natural para abastecer redes de tráfico de fauna. Estas prácticas provocan graves afectaciones a las poblaciones silvestres y altos índices de mortalidad debido a las condiciones de captura, almacenamiento y transporte. La Profepa reiteró que continuará colaborando con la FGR en las investigaciones y acciones para combatir este delito ambiental.













