Por Karina Gómez
CIUDAD DEL CARMEN, Camp., 15 de junio de 2026.— En un ambiente de profunda espiritualidad, alegría y recogimiento, la comunidad de las Carmelitas Descalzas de Santa María de la Fe celebró la toma de hábito e inicio del noviciado de la hermana Rocío del Sagrado Corazón de Jesús y San José, quien dio un paso trascendental en su camino de entrega total a Dios.
La ceremonia reunió a familiares, integrantes de la congregación y numerosos fieles que acompañaron con oraciones y muestras de afecto a la joven religiosa, quien manifestó públicamente su deseo de seguir a Cristo a través de la vida contemplativa y el carisma propio de la orden carmelita.
Un compromiso de fe y entrega
Durante la celebración eucarística, marcada por la emoción y el fervor espiritual, la nueva novicia recibió el hábito religioso, símbolo visible de su compromiso con una vida de oración, servicio y amor a Dios.
Este acto representa el inicio formal de una nueva etapa de formación dentro de la comunidad religiosa, fundamentada en valores como la humildad, la contemplación y la confianza en la providencia divina.
Las integrantes de la congregación destacaron que cada vocación religiosa constituye un testimonio vivo de fe y esperanza, especialmente en una época donde el compromiso espiritual adquiere un significado especial para la Iglesia y la sociedad.
Asimismo, elevaron una oración especial para que la hermana Rocío persevere en su llamado y continúe fortaleciendo su misión al servicio del Evangelio.

Una auténtica fiesta de la fe
Entre cantos, alabanzas y momentos de reflexión, la celebración se convirtió en una auténtica fiesta espiritual para la comunidad carmelita de Ciudad del Carmen.
El acontecimiento recordó que la vida consagrada continúa siendo un signo de esperanza para las nuevas generaciones y una expresión viva del amor de Dios en el mundo.
La toma de hábito de la hermana Rocío del Sagrado Corazón de Jesús y San José quedará grabada como una jornada de gracia y júbilo para la comunidad religiosa, que celebró el inicio de una nueva etapa de vida dedicada plenamente a Cristo.














