SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp. a 31 de julio de 2026.- La estabilidad de la FIFA sufrió un fuerte sacudón este viernes. Carlos Cordeiro, considerado durante los últimos años el principal asesor y uno de los hombres de mayor confianza de Gianni Infantino, presentó su renuncia tras manifestar públicamente su rechazo al proyecto impulsado por el presidente del organismo para vender una participación de la estructura comercial de la Copa Mundial de la FIFA. La dimisión abrió una nueva polémica en el máximo organismo del fútbol mundial.
“No puedo quedarme de brazos cruzados”
Lejos de abandonar el cargo en silencio, Cordeiro lanzó un mensaje directo contra la iniciativa mediante una publicación en LinkedIn. En ella aseguró que nunca participó en la propuesta y dejó clara su oposición.
“Como asesor principal del presidente de la FIFA, exbanquero y aficionado al fútbol de toda la vida, no puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA considera vender una participación en la Copa Mundial. Quiero dejarlo claro: no tuve ninguna participación en esta propuesta y me opongo a ella de forma inequívoca. Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo de este deporte”
Carlos Cordeiro no era un asesor cualquiera. El exbanquero de Goldman Sachs fue presidente de la Federación de Futbol de Estados Unidos (U.S. Soccer) y posteriormente se convirtió en uno de los colaboradores más cercanos de Gianni Infantino, desempeñándose como asesor principal en temas estratégicos, financieros y de gobernanza dentro de la FIFA. Su salida representa la ruptura pública de un integrante del círculo más cercano al presidente del organismo.
El proyecto que dividió a la FIFA
La controversia gira en torno a un plan para vender una participación de los activos comerciales relacionados con la Copa Mundial, una operación que busca atraer inversión privada mediante una nueva estructura empresarial. Aunque la iniciativa pretende generar recursos multimillonarios, ha encontrado resistencia entre dirigentes que consideran que compromete el control y el futuro económico del torneo más importante del fútbol.
La renuncia de Cordeiro se interpreta como el mayor desafío interno que ha enfrentado Gianni Infantino en torno a este proyecto. Que uno de sus colaboradores más cercanos decidiera abandonar el cargo y cuestionar públicamente la estrategia envía una señal de inconformidad hacia las federaciones afiliadas, que serán clave en la discusión sobre el futuro comercial del Mundial. Mientras el debate crece, la FIFA enfrenta una nueva crisis que amenaza con convertirse en uno de los temas más delicados de su administración.














