SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 23 de septiembre de 2026.- El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) busca ampliar su peso en la definición de candidaturas rumbo a las elecciones de 2027, con perfiles propios en Nayarit y Nuevo León y una negociación todavía pendiente con Morena para conservar su posición en San Luis Potosí, entidad que actualmente gobierna.
Los movimientos ocurren mientras Morena avanza en la definición de sus coordinadores estatales —figuras que se perfilan hacia las candidaturas a gobernador— y sus aliados buscan espacios dentro de la coalición. El Verde llega a esa negociación después de haber acordado con Morena y el Partido del Trabajo competir juntos en 16 entidades, aunque San Luis Potosí quedó fuera de aquella definición inicial.
En Nayarit, el PVEM cerró filas desde junio en torno a la senadora con licencia Jasmine Bugarín, quien dejó temporalmente su escaño para concentrarse en el trabajo político en la entidad. La dirigencia nacional del partido le expresó entonces su “respaldo total” y la presentó como uno de sus perfiles rumbo al proceso electoral.
El movimiento coloca al Verde frente a otros liderazgos de la llamada Cuarta Transformación que también buscan posicionarse en Nayarit y convierte la definición de la candidatura en una negociación que deberá resolver la coalición.
Un escenario similar comienza a configurarse en Nuevo León. El Verde ha cerrado filas alrededor del senador Waldo Fernández, quien busca encabezar la candidatura de Morena, PVEM y PT a la gubernatura, en una contienda en la que también participan perfiles vinculados directamente con Morena, como el alcalde de Escobedo, Andrés Mijes; Tatiana Clouthier; la senadora Judith Díaz y Clara Luz Flores.
El respaldo a Fernández coloca al PVEM en la disputa por una candidatura común que no necesariamente quedaría en manos de un cuadro morenista. En agosto, dirigentes, legisladores y alcaldes del Verde se reunieron en Monterrey para cerrar filas en torno al senador, mientras la definición continúa sujeta al proceso interno de la coalición.
La disputa resulta relevante para la estrategia nacional del Verde: mantener la suma electoral con Morena y el PT, pero buscar que algunos de los proyectos estatales sean encabezados por perfiles respaldados por el propio PVEM.
La capacidad de presión del partido también pasa por San Luis Potosí, su principal bastión estatal, donde gobierna Ricardo Gallardo Cardona. Ahí, sin embargo, la continuidad de la alianza con Morena todavía no está asegurada.
El dirigente estatal del Verde, Ignacio Segura Morquecho, declaró esta semana que no existen negociaciones formales con Morena y el PT y que las mesas podrían comenzar hasta noviembre o diciembre. También ha sostenido que su partido cuenta con capacidad para competir por su cuenta si no alcanza un acuerdo.
La postura de Morena en la entidad tampoco anticipa una negociación sencilla. Su dirigencia estatal ha señalado que no buscará por iniciativa propia una alianza con el PVEM y que sólo se sentaría a negociar si así lo determina la dirección nacional del partido.
El escenario contrasta con el acuerdo nacional alcanzado en junio, cuando las dirigencias del Verde, Morena y PT definieron competir conjuntamente en 16 entidades para 2027, pero dejaron sin resolver precisamente San Luis Potosí.
Con esa posición todavía pendiente, el Verde llega a la siguiente etapa del proceso con dos cartas colocadas públicamente en otras entidades: Bugarín en Nayarit y Fernández en Nuevo León.













