Por Staff
MÉRIDA, Yuc., a 06 de mayo de 2026.— Bajo la tierra del norte de Yucatán, un antiguo espacio vuelve a hablar. Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron una estructura que pudo haber sido un altar o sitio ceremonial, dentro de un conjunto habitacional maya con más de 1,500 años de antigüedad.
El hallazgo ocurrió durante trabajos del Tren Maya, en una zona cercana a Yaxché de Peón, donde especialistas han documentado viviendas, patios y elementos que revelan cómo vivían —y creían— las antiguas comunidades.
La estructura, de forma cuadrangular y tres niveles, destaca por su ubicación y características distintas al resto de las viviendas, lo que sugiere que pudo ser un espacio dedicado a rituales o prácticas religiosas.
En el sitio también se recuperó una ofrenda prehispánica, evidencia de la importancia simbólica del lugar dentro de la vida cotidiana de sus habitantes.
Expertos consideran que estos asentamientos formaban parte de una red económica y cultural que conectaba la costa —rica en sal y recursos marinos— con comunidades del interior, generando intercambio y desarrollo regional.
Más allá del hallazgo físico, autoridades subrayan que este tipo de descubrimientos permite fortalecer la identidad cultural y preservar una memoria que sigue viva en el territorio.













