Por Staff:
LONDRES, REINO UNIDO, a 12 de octubre de 2026.— A pesar de que los ingresos globales del fútbol femenino van camino a superar los 1,000 millones de dólares para 2027, una amplia mayoría de las futbolistas profesionales continúa enfrentando salarios bajos, contratos precarios y un creciente estrés psicológico. Así lo reveló un estudio mundial publicado por el sindicato internacional de futbolistas Fifpro, tras encuestar a más de 800 jugadoras de las máximas categorías de sus respectivos países.
Precariedad laboral y afectaciones a la salud mental
El reporte destaca que el 59% de las futbolistas que consideran retirarse de forma anticipada lo atribuye a motivos financieros, mientras que el 46% señala el estrés psicológico como un factor determinante. Asimismo, el 57% de las encuestadas afirmó haber tenido problemas de salud mental, y la mitad de ellas no recibió apoyo psicológico por parte de sus clubes.
Alex Culvin, responsable de fútbol femenino en Fifpro, advirtió que la mayor exposición mediática sin el soporte económico adecuado ha incrementado la vulnerabilidad de las deportistas:
“Las jugadoras ahora son muy visibles. No solo se espera que sean visibles, sino que están obligadas a serlo debido a los bajos ingresos, para subsidiar la falta de un salario sólido que reciben”, explicó Culvin.
Brechas salariales y contratos a corto plazo
Aunque los ingresos mensuales promedio han aumentado desde 2017 a $2,601 dólares, la mediana salarial se ubica en apenas $1,669 dólares mensuales. Existen además marcadas disparidades regionales, con promedios de $6,450 dólares en Norteamérica y $3,982 en Europa Occidental, frente a $878 dólares en Europa del Este y solo $480 dólares en África.
El informe de Fifpro expone además las deficiencias contractuales que aquejan a la disciplina:
- Solo dos tercios de las futbolistas reciben remuneración durante los 12 meses completos del año debido a contratos de corta duración de 7 a 9 meses.
- El 24% de las jugadoras ha sufrido retrasos en el pago de sus sueldos en las últimas dos temporadas.
- Un 42% no cuenta con un sistema de pensión o retiro proporcionado por sus instituciones.













