TAPACHULA, Chis., a 19 de junio de 2026.- La presencia de un lobo fino de Galápagos en una playa de Chiapas sorprendió a habitantes y autoridades, ya que se trata de una especie que no forma parte de la fauna habitual de la región. Tras varios días de atención especializada y trabajo coordinado entre expertos e instituciones, el ejemplar pudo regresar al mar en buenas condiciones.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que el pasado 9 de junio recibió un reporte sobre la presencia de un lobo marino en la playa de San José El Hueyate, ubicada en el municipio de Mazatán.
Al llegar al sitio, personal de la dependencia constató que el ejemplar era atendido por elementos de Protección Civil municipal y presentaba muy poca movilidad. Debido a las condiciones climatológicas que prevalecían en la zona, se determinó que no era seguro mantenerlo en la playa.
Atención especializada
Ante esta situación, el animal fue trasladado a la cabecera municipal de Mazatán para recibir atención médica veterinaria y garantizar su bienestar.
Posteriormente, la Profepa estableció comunicación con especialistas de la Red de Varamiento de Mamíferos Marinos para evaluar el caso y definir las acciones más adecuadas.
El ejemplar fue llevado a las instalaciones de la Universidad Autónoma de Chiapas, en Puerto Madero, municipio de Tapachula, donde expertos realizaron una revisión detallada y determinaron que se trataba de una hembra joven de lobo fino de Galápagos (Arctocephalus galapagoensis).
Las autoridades explicaron que los lobos marinos no pertenecen de forma natural al ecosistema de Chiapas; sin embargo, algunos ejemplares pueden llegar a las costas mexicanas arrastrados por corrientes marinas provenientes de sitios lejanos o en busca de refugio debido a problemas de salud.
Además, esta especie se encuentra incluida en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Regreso al océano
Tras la valoración médica, los especialistas consideraron que la hembra se encontraba en condiciones aptas para ser liberada.
El 12 de junio, personal de la Profepa, acompañado por un experto en mamíferos marinos y con apoyo de una embarcación y tripulación de la Secretaría de Marina, realizó el operativo de liberación en aguas del Pacífico.
La maniobra concluyó exitosamente y permitió que el ejemplar regresara a su entorno natural.
La Profepa destacó que este tipo de acciones forman parte de su labor permanente para rescatar, atender y liberar ejemplares de vida silvestre, especialmente aquellos protegidos por acuerdos internacionales de conservación de los que México forma parte.













