Por Staff
El incremento en los precios de productos y servicios representa un reto para las finanzas personales, por lo que revisar los hábitos de consumo y la manera en que se administran los ingresos puede ayudar a reducir el impacto sobre el presupuesto. El especialista en economía y políticas públicas José Eduardo López Portillo plantea algunas medidas para enfrentar este escenario.
Uno de los principales factores detrás del encarecimiento es la inflación, que reduce el poder adquisitivo de las personas al elevar la cantidad de dinero necesaria para adquirir los mismos productos. Al respecto, José Eduardo López Portillo explica: “Lo que realmente sucede es que la moneda pierde valor. Cuando la inflación se eleva, necesitas más billetes para comprar exactamente los mismos productos”.
Ante este contexto, el especialista señala que las decisiones individuales de consumo también pueden influir en la forma en que se administra el presupuesto. Evitar compras impulsivas, comparar estructuras de costos y priorizar la liquidez son algunas de las prácticas que recomienda.
“El consumidor tiene más poder del que cree. Cuando aprendemos a pausar las compras impulsivas, comparar estructuras de costos y priorizar la liquidez, le quitamos presión a nuestro presupuesto y obligamos al mercado a competir por nuestro dinero”, señala José Eduardo López Portillo.
Entre los aspectos que los consumidores deben considerar está la llamada reduflación, que ocurre cuando las marcas reducen la cantidad de producto en un empaque sin necesariamente disminuir su precio. Para identificar estos cambios, el especialista recomienda comparar el costo por kilo o litro y no únicamente el precio final.
El uso del crédito es otro de los puntos que plantea revisar. López Portillo recomienda evitar financiar gastos cotidianos, como la despensa o los servicios, mediante tarjetas de crédito cuando no sea posible liquidar el saldo completo al finalizar el mes, ya que los intereses pueden elevar el costo de las compras.
Respecto al ahorro, López Portillo también plantea buscar alternativas que permitan generar rendimiento. Mantener el dinero en efectivo o en cuentas que no ofrecen intereses puede provocar que pierda valor con el tiempo, por lo que recomienda considerar instrumentos de bajo riesgo que generen rendimientos.
El comportamiento de los precios responde a una combinación de factores, entre ellos la inflación, el aumento en los costos de transporte y producción, la depreciación de la moneda y los ajustes en las políticas monetarias internacionales.
Frente a este panorama, el especialista destaca la importancia de concentrarse en las decisiones financieras que sí están al alcance de cada consumidor. “No podemos controlar la inflación, pero sí tenemos el dominio total sobre cómo gastamos. Comprender la verdad sobre tu dinero es el primer paso para proteger tu futuro”, concluye José Eduardo López Portillo.














