WASHINGTON, D.C., a 6 de agosto de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves dos órdenes ejecutivas con las que busca restringir algunos casos de ciudadanía por nacimiento y reforzar las acciones contra el llamado turismo de maternidad, una práctica en la que mujeres extranjeras viajan al país para dar a luz con el objetivo de que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense.
La Casa Blanca informó que las medidas fueron emitidas tras el fallo de la Corte Suprema en el caso Trump v. Barbara, decisión que, según la administración, permitió precisar el alcance de las excepciones históricas relacionadas con la ciudadanía por nacimiento.
La primera orden ejecutiva establece, de manera no exhaustiva, categorías de hijos de extranjeros que no tendrían derecho automático a la ciudadanía estadounidense al nacer, con base en las excepciones reconocidas por el máximo tribunal.
La segunda instruye al secretario de Estado y al secretario de Seguridad Nacional a utilizar sus facultades para poner fin al turismo de maternidad, una práctica que la administración considera una forma de aprovechar las leyes migratorias del país.
La Casa Blanca señaló que la ciudadanía estadounidense representa un vínculo “sagrado” entre la nación y sus ciudadanos, por lo que sostuvo que debe protegerse frente a intentos de obtenerla mediante mecanismos que considera contrarios al espíritu de la ley.
En la hoja informativa difundida este jueves, el gobierno estadounidense afirmó que, tras la resolución judicial, continuará aplicando medidas para impedir que personas que no reúnan los requisitos establecidos puedan acceder a la ciudadanía por nacimiento mediante las excepciones reconocidas por la Corte Suprema.
La administración Trump también sostuvo que estas acciones forman parte de su estrategia para fortalecer el sistema migratorio y dar prioridad a los ciudadanos estadounidenses.
Las órdenes ejecutivas entran en el marco de la política migratoria impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca, caracterizada por mayores controles en materia de inmigración y una interpretación más restrictiva de los beneficios asociados a la ciudadanía estadounidense.















