MÉRIDA, Yuc., a 14 de mayo de 2026.- Erika María Herrera, acusada del feminicidio de Carolina Rodríguez Flores en la Ciudad de México, declaró ante autoridades venezolanas que la muerte de su nuera ocurrió de manera accidental, luego de ser detenida en Caracas tras escapar de México días después del crimen que conmocionó al país.
La información fue dada a conocer por Douglas Rico, director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalística (CICPC), quien detalló que la mujer de 63 años intentó justificar lo ocurrido señalando que el arma involucrada era “un juguetito” que pertenecía a su esposo fallecido. Las declaraciones fueron realizadas durante los interrogatorios posteriores a su arresto en territorio venezolano.
La acusada dijo no recordar dónde está el arma
Durante la investigación, los agentes preguntaron directamente a Erika María Herrera sobre el paradero del arma utilizada en el homicidio, sin embargo, la mujer respondió que no recuerda dónde quedó. El señalamiento incrementó la polémica alrededor del caso, debido a la gravedad de los hechos y las circunstancias en las que ocurrió el asesinato.
El caso tomó relevancia nacional luego de que se revelara que Carolina Rodríguez Flores, ex participante de certámenes de belleza y madre de un bebé, fue asesinada dentro de un departamento en Polanco, una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México. Las primeras investigaciones apuntan a que la víctima recibió disparos frente a integrantes de su propia familia.
La fuga internacional tras el crimen
Las autoridades mexicanas y venezolanas reconstruyeron la ruta de escape de la presunta feminicida. Erika María Herrera abandonó México pocas horas después del homicidio y viajó primero a Panamá antes de ingresar a Venezuela, donde intentó mantenerse oculta cambiando constantemente de alojamiento.
Según el reporte oficial, la mujer permaneció inicialmente en un hotel cercano al aeropuerto de Maiquetía y posteriormente se trasladó a distintos puntos de Caracas, hasta ser localizada en un departamento rentado mediante Airbnb en la urbanización El Cigarral. Actualmente enfrenta un proceso de detención mientras avanzan las solicitudes de cooperación internacional para su posible extradición a México.













