Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 11 de mayo del 2026.- La noche del 10 de mayo se transformó en una auténtica fiesta de recuerdos, sabor y tradición en la Plaza de la República, donde la agrupación Los Socios del Ritmo puso a bailar a cientos de campechanos durante el concierto organizado con motivo del Día de las Madres.
Desde temprana hora comenzaron a llegar familias completas, parejas, adultos mayores y, sobre todo, mamás dispuestas a cantar cada éxito de la legendaria agrupación nacida en tierras campechanas. Ni el intenso calor ni las largas horas de espera frenaron el entusiasmo de quienes con abanico en mano ocuparon cada espacio disponible para disfrutar de una noche llena de música tropical y orgullo local.
Cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de “El Pregonero”, Llorar”, “Amor de Internet”, “Las Mujeres No Se Acaban”,
“La Cumbia del Caribe”, “Felicidad”, “Vamos a Platicar”, “Mamacita”, “Macorina”, entre otras iconicas canciones, la Plaza de la República se convirtió en una pista gigante de baile. Entre luces, aplausos y celulares grabando cada momento, las parejas se levantaron de sus asientos para revivir décadas de historia musical que han acompañado generaciones enteras en Campeche y el sureste mexicano.
El ambiente tuvo un toque profundamente emotivo cuando los integrantes recordaron que Los Socios del Ritmo nacieron el 12 de noviembre de 1962 en la calle 12 del Barrio de San Francisco, detalle que despertó aplausos y orgullo entre los asistentes, quienes celebraron que una agrupación campechana siga poniendo el nombre del estado en alto.
Una de las historias más comentadas de la noche fue la de doña Leonor, fiel admiradora de la agrupación, quien esperó desde temprano para alcanzar un buen lugar y terminó viviendo uno de los momentos más especiales de su vida. La fanática regresó a casa con un vinil autografiado y una fotografía junto a los músicos, convirtiéndose en símbolo de la emoción y la nostalgia que envolvió el concierto.
La velada también dejó una importante derrama de visitantes y movimiento turístico en el Centro Histórico, donde restaurantes, vendedores ambulantes y comercios aprovecharon el flujo de personas que acudieron al festejo. Entre cumbias, risas y fotografías familiares, Campeche volvió a demostrar que sus tradiciones, su música y su calidez siguen siendo parte esencial de su identidad cultural.
El concierto cerró entre ovaciones, abrazos y madres coreando cada canción, en una noche donde la música tropical no solo hizo bailar a Campeche, sino también revivir memorias, unir generaciones y celebrar la esencia de la familia campechana.













