Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 18 de abril de 2026.- La hospitalización del exprocurador Jesús Murillo Karam, quien permanece en terapia intensiva tras sufrir un derrame cerebral, ha reavivado la discusión en torno a su estado de salud y el proceso judicial que enfrenta por el caso Ayotzinapa.
El exfuncionario, de 78 años, fue trasladado a un hospital privado en la Ciudad de México, donde permanece bajo vigilancia médica especializada, con un pronóstico que hasta ahora se reporta como reservado.
Murillo Karam cumplía prisión domiciliaria desde 2024, luego de que un juez considerara sus condiciones médicas, entre ellas hipertensión, enfermedad pulmonar obstructiva crónica e insuficiencia vascular cerebral.
Su estado de salud ha sido un elemento central en su defensa desde su detención en 2022, cuando fue acusado por la Fiscalía General de la República de delitos relacionados con la investigación de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Durante su gestión como procurador, Murillo Karam encabezó la llamada “verdad histórica”, una versión oficial de los hechos que posteriormente fue desacreditada por investigaciones independientes y cuestionada por familiares de las víctimas.
El actual episodio médico ocurre en un momento clave del proceso, lo que podría incidir en el ritmo de las audiencias y en la evolución del caso judicial.
Diversas voces han señalado que la situación del exfuncionario refleja la complejidad de equilibrar el derecho a la salud con la exigencia de justicia en casos de alto impacto social.
Hasta ahora, las autoridades no han informado si la hospitalización tendrá implicaciones legales inmediatas, mientras el estado de salud del exprocurador continúa bajo observación.













