Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., 15 de abril de 2026.— Una intervención científica especializada permitió evitar el colapso de las pilastras de azulejos del santuario de San Román, además de concretar la restauración integral del Cristo Negro de San Román, uno de los símbolos más representativos de la fe e identidad campechana.
Durante abril, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia concluyeron trabajos en una de las estructuras más dañadas del recinto, donde se detectó un riesgo inminente de colapso debido al deterioro acumulado.
La restauración se realizó bajo criterios científicos, priorizando la conservación de los materiales originales y el respeto a la composición histórica del monumento.
El proceso incluyó el registro y marcado individual de cada pieza de azulejo, lo que permitió corregir errores de intervenciones pasadas, donde algunos fragmentos fueron colocados incorrectamente o sustituidos sin apego al diseño original.
Mediante la técnica de “velado”, los restauradores desmontaron cuidadosamente los elementos para su estabilización y posterior recolocación en su posición exacta, respetando la iconografía original.
Uno de los principales retos fue la eliminación de materiales nocivos, como cementos modernos, que comprometían la integridad de la estructura. La limpieza permitió recuperar la apariencia original y detectar que el deterioro se debía al desgaste de la piedra caliza que sirve de base.
El equipo optó por una restauración artesanal, recuperando fragmentos pieza por pieza, sin sustituir elementos, con el objetivo de mantener la autenticidad del conjunto.

Tecnología para restauración
De manera paralela, se llevó a cabo la restauración del Cristo Negro, mediante el uso de tecnología avanzada como escaneo 3D, rayos X y análisis con luz ultravioleta e infrarroja, lo que permitió identificar daños internos y materiales inadecuados.
Entre las acciones realizadas, se retiraron elementos metálicos que afectaban la estructura y se sustituyeron por madera compatible, mejor adaptada a las condiciones de humedad del entorno.
Los trabajos se enfocaron en la estabilización de la escultura con técnicas tradicionales y materiales reversibles, evitando intervenciones invasivas.
Autoridades señalaron que esta es la primera etapa de un proyecto integral, que continuará con la restauración del resto de las pilastras y el monitoreo permanente de la imagen religiosa.
Con estas acciones, Campeche fortalece la protección de su patrimonio histórico y cultural, combinando ciencia, técnica y tradición.

Procesión tras restauración
El Consejo Parroquial informó que, tras concluir los trabajos, se realizará una procesión del Cristo Negro de San Román el próximo 17 de abril, al término de la misa de las 17:00 horas, en los alrededores del parque de San Román, como parte de las celebraciones de fe y tradición.














