Ciudad de México, a 28 de marzo de 2026.– La reinauguración del Estadio Banorte quedó marcada por una tragedia. Un aficionado mexicano perdió la vida antes de que iniciara el partido entre México y Portugal, luego de caer desde una zona elevada del inmueble en un hecho que estremeció a los asistentes y cambió por completo el ambiente previo al silbatazo inicial.
De acuerdo con los primeros reportes periodísticos, el aficionado se encontraba en aparente estado de ebriedad y habría intentado bajar del segundo al primer nivel brincando por la parte exterior de la estructura, en lugar de utilizar los accesos convencionales. La maniobra terminó en tragedia cuando perdió el equilibrio y cayó hasta la planta baja del estadio.
Tras la caída, personal médico y de emergencia ingresó de inmediato para brindarle atención. Sin embargo, las lesiones fueron de tal magnitud que el aficionado murió pese a la intervención de los servicios de auxilio, según los reportes difundidos por distintos medios durante la cobertura del encuentro amistoso.
La reinauguración quedó opacada
El incidente se registró minutos antes de que comenzara el México vs Portugal, en medio del ingreso de miles de aficionados al recinto. La tragedia ocurrió cuando el estadio vivía una jornada especial por su reapertura de cara al Mundial 2026, por lo que el caso tuvo un fuerte impacto entre los asistentes y en redes sociales.
El duelo entre la Selección Mexicana y Portugal había generado una enorme expectativa por tratarse de uno de los partidos más atractivos de la fecha FIFA y por el simbolismo de la reapertura del inmueble. Sin embargo, el fallecimiento del aficionado opacó por completo la atmósfera festiva que rodeaba el regreso del histórico estadio a la actividad internacional.
Hasta el cierre de esta edición, la información pública disponible apuntaba a un accidente derivado de una maniobra de alto riesgo, aunque se espera que las autoridades y la administración del estadio emitan mayores precisiones sobre lo ocurrido. La muerte del aficionado deja una imagen dolorosa en una noche que estaba destinada al futbol, pero que terminó marcada por el luto.













