Ciudad de México, a 11 de marzo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció la renovación del acuerdo voluntario con el 96% de las estaciones de servicio del país para mantener el precio de la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro, en una estrategia para proteger el poder adquisitivo de las familias mexicanas frente a la volatilidad internacional del mercado energético.
El convenio, firmado entre el gobierno federal y empresas gasolineras, tendrá una vigencia de seis meses y forma parte de las acciones de política energética orientadas a evitar incrementos abruptos en el combustible más utilizado por los automovilistas en México. La medida busca brindar estabilidad en los precios y contener presiones inflacionarias en la economía nacional.
En su cuenta de X, la mandataria destacó que este acuerdo se mantiene gracias a la participación de la gran mayoría de estaciones de servicio del país. “Mientras en el mundo sube el precio de la gasolina, en México protegemos la economía de las familias”, señaló Sheinbaum al explicar que el objetivo es mantener estabilidad en los costos del combustible.
Presiones internacionales
La renovación del acuerdo ocurre en un contexto de incrementos en el precio del petróleo y de los combustibles a nivel internacional, derivados del conflicto armado entre Estados Unidos e Irán, que ha generado volatilidad en los mercados energéticos.
En las últimas semanas, el precio del crudo ha registrado aumentos importantes debido a la escalada militar en Medio Oriente y a las amenazas sobre el tránsito de petróleo en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Analistas advierten que esta situación podría elevar aún más el precio del combustible si el conflicto se prolonga.
De hecho, en países como Estados Unidos ya se reportan aumentos en el precio de la gasolina, impulsados por el encarecimiento del petróleo tras los ataques y la incertidumbre sobre el suministro energético global.
Estrategia para contener impactos económicos
Ante este escenario internacional, el gobierno mexicano apuesta por mecanismos internos para evitar que el alza global se refleje directamente en los consumidores. Entre ellos se encuentra el acuerdo con gasolineros y la posibilidad de aplicar ajustes fiscales como la reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para amortiguar el impacto de los precios internacionales.
Con la renovación del pacto, la administración federal busca mantener estabilidad en el mercado de combustibles durante los próximos meses, en un momento en que la volatilidad energética global amenaza con presionar la inflación y los costos de transporte en diversas economías.












