Por Staff
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 02 de marzo de 2026.- El contrato parecía uno más dentro del complejo entramado de servicios costa afuera de Petróleos Mexicanos (PEMEX), pero los números cuentan otra historia. De acuerdo con Tabasco Hoy, lo que inició como un acuerdo por poco más de 7 mil millones de pesos terminó convertido en un compromiso que supera los 23 mil millones, tras una serie de ampliaciones y ajustes que hoy levantan sospechas sobre el manejo de recursos públicos.
La empresa COTEMAR, en coordinación con la petrolera del Estado, logró que el contrato 648235808 —destinado al mantenimiento de instalaciones costa afuera en la Región Marina, Paquete 13— prácticamente triplicara su monto original. La investigación detalla que el incremento no fue menor: 23 mil 289 millones 986 mil 502 pesos, resultado de sumar modificaciones en moneda nacional y en dólares, sin que hasta ahora exista una explicación pública detallada sobre los conceptos específicos que justificaron los cambios.
Ajustes millonarios en 2025
Según cita el reportaje del periódico, de acuerdo con información disponible en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), la última modificación quedó registrada el 1 de octubre de 2025. Los ajustes se dividieron en dos grandes bloques: más de 12 mil 661 millones de pesos adicionales y 620 millones de dólares que, convertidos a moneda nacional, representan otros 10 mil 628 millones de pesos. La suma elevó de forma sustancial el compromiso financiero originalmente pactado.
El contrato tenía como límite autorizado un rango que oscilaba entre los 7 mil 818 millones y los 9 mil 069 millones de pesos, margen que contemplaba posibles ajustes menores o aplicación de garantías. Sin embargo, las 22 ampliaciones registradas rebasaron ampliamente ese techo. La justificación reiterada fue la “inclusión de conceptos no previstos”, sin que se detallaran públicamente cuáles eran esos trabajos extraordinarios.
Región estratégica bajo la lupa
Las labores, apunta Tabasco Hoy en su investigación, están vinculadas con instalaciones estratégicas en la Sonda de Campeche, donde plataformas como Ayatsil, Kayab y Pit aportan alrededor de 20 mil barriles diarios. Se trata de una zona clave para la producción nacional de hidrocarburos, lo que aumenta la relevancia financiera y operativa del acuerdo.
Además del incremento presupuestal, el contrato fue extendido cinco años más, pese a que la fecha original de conclusión era el 30 de septiembre de 2024. Las ampliaciones se realizaron de manera sucesiva y discrecional entre las partes, sin que hasta el momento exista una rendición de cuentas clara sobre el impacto real de los trabajos adicionales.
Hasta ahora no se han anunciado sanciones ni investigaciones formales que aclaren el alcance de las modificaciones. El caso vuelve a colocar bajo la lupa los procesos de contratación y supervisión en el sector energético, particularmente en proyectos costa afuera donde los montos multimillonarios y la complejidad técnica suelen convertirse en terreno fértil para la opacidad.













