Ciudad de México, a 26 de febrero de 2026.- El repunte de la tensión política y militar entre Estados Unidos e Irán ha generado una reacción inmediata de la comunidad internacional, con gobiernos que comenzaron a reducir su presencia diplomática en la región y a emitir advertencias para que sus ciudadanos abandonen territorio iraní o eviten viajar a la zona.
Las decisiones se producen en medio de un clima de incertidumbre por el endurecimiento del discurso bilateral, movimientos estratégicos en la región y la falta de avances sustanciales en los canales diplomáticos.
El Departamento de Estado autorizó la salida de personal no esencial y familiares en algunas misiones diplomáticas cercanas al foco de tensión y reforzó sus alertas de viaje para Oriente Medio.
Washington recomendó a sus ciudadanos evaluar la posibilidad de salir de áreas consideradas de alto riesgo y mantenerse atentos a comunicaciones oficiales ante eventuales restricciones de movilidad o interrupciones en servicios.
Toman medidas
El gobierno británico anunció la reducción preventiva de su plantilla diplomática en la capital iraní, manteniendo únicamente funciones críticas. Asimismo, actualizó sus recomendaciones de viaje, instando a evitar desplazamientos innecesarios a Irán y a monitorear constantemente la evolución de la crisis.
China exhortó a sus ciudadanos a salir de Irán “lo antes posible”, mientras que Italia pidió a sus nacionales abandonar el país y extremar precauciones en toda la región. Ambos gobiernos señalaron que la seguridad de sus connacionales es prioritaria ante un entorno volátil.
A la lista de advertencias se suman: Canadá, que actualizó su nivel de riesgo para Irán; India, que recomendó a sus ciudadanos reconsiderar su permanencia y Alemania y Polonia, que pidieron evitar viajes no esenciales. En varios casos, las cancillerías activaron protocolos de contingencia para facilitar evacuaciones rápidas si la situación escala.















