Ciudad de México, a 1 de marzo de 2026 (SP).— Seis aduanas ubicadas en la frontera con Estados Unidos —Nuevo Laredo, Tijuana, Ciudad Juárez, Reynosa, Nogales y Piedras Negras— canalizaron 80.7 por ciento de las operaciones de comercio exterior realizadas en México durante 2025, informó la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), al mando de Rafael Marín.
En total, el país registró 21 millones 431 mil 945 operaciones entre enero y diciembre del año pasado. De ese universo, 9 millones 563 mil 486 correspondieron a exportaciones y 11 millones 868 mil 459 a importaciones, lo que confirma un mayor flujo de entradas de mercancías.
El reporte oficial detalla que Nuevo Laredo se mantuvo como la principal aduana del país por volumen, con más de 5.2 millones de operaciones, seguida por Tijuana y Ciudad Juárez, que también reportaron niveles superiores al millón y medio de movimientos cada una.
La concentración operativa en estos cruces fronterizos refleja la centralización del intercambio comercial con Estados Unidos, destino prioritario de las exportaciones mexicanas y principal origen de importaciones estratégicas para la industria nacional.
Modernización, estrategia para crecer
El titular de la ANAM, Rafael Marín Mollinedo, indicó que la modernización y eficiencia de las aduanas es un elemento clave para sostener la dinámica comercial entre ambos países.
“Las aduanas fronterizas no son solo puntos de revisión; son plataformas logísticas que sostienen la cadena de suministro entre México y Estados Unidos. Su eficiencia y modernización son fundamentales para consolidar flujos comerciales más rápidos y seguros”, señaló.
Las cifras operativas coinciden con un año de alta actividad en el comercio bilateral. En 2025, el intercambio total de mercancías entre México y Estados Unidos alcanzó aproximadamente 872 mil 800 millones de dólares. De ese monto, las exportaciones mexicanas sumaron 534 mil 874 millones de dólares, mientras que las importaciones estadounidenses desde México fueron por 337 mil 960 millones de dólares.
El volumen registrado en las aduanas fronterizas confirma la relevancia de la infraestructura logística del norte del país en la integración productiva de América del Norte.














