Por Staff
WASHINGTON, D.C., 29 de julio de 2026.— El Senado de Estados Unidos confirmó a Jay Clayton como nuevo director de Inteligencia Nacional (DNI), consolidando uno de los nombramientos más relevantes del presidente Donald Trump en materia de seguridad nacional. La designación adquiere especial relevancia para México debido a que Clayton fue el fiscal federal que anunció la acusación formal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios mexicanos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La confirmación se produjo con una votación de 51 votos a favor y 47 en contra, prácticamente dividida por líneas partidistas. Clayton sustituirá a Tulsi Gabbard, quien dejó el cargo semanas atrás, y asumirá la coordinación de las 18 agencias de inteligencia estadounidenses, entre ellas la CIA, la NSA y la DIA.
Antes de llegar a la Dirección de Inteligencia Nacional, Clayton se desempeñó como fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, desde donde encabezó investigaciones relacionadas con crimen organizado, terrorismo, lavado de dinero y corrupción internacional. Fue precisamente en ese cargo cuando dio a conocer la acusación presentada por el Departamento de Justicia contra Rocha Moya y otros funcionarios sinaloenses por presuntamente conspirar con integrantes del Cártel de Sinaloa para facilitar operaciones de narcotráfico a cambio de sobornos y apoyo político.
El caso provocó una fuerte reacción diplomática entre México y Estados Unidos. Mientras las autoridades estadounidenses solicitaron avanzar con el proceso judicial, el Gobierno mexicano rechazó las imputaciones y sostuvo que la acusación carecía de pruebas suficientes para acreditar responsabilidad penal.
Respaldan nombramiento
Durante su audiencia de confirmación, Clayton enfrentó cuestionamientos de legisladores demócratas sobre su independencia política, su experiencia en materia de inteligencia y diversas decisiones tomadas como fiscal federal. No obstante, la mayoría republicana respaldó su nombramiento impulsado por Trump.
Con su llegada al máximo cargo de inteligencia del gobierno estadounidense, analistas anticipan que la cooperación bilateral en materia de seguridad, narcotráfico e intercambio de información continuará siendo uno de los ejes centrales de la relación entre ambos países, especialmente en investigaciones relacionadas con organizaciones criminales transnacionales.














