HAMPOLOL, San Francisco de Campeche, Camp., 10 de julio de 2026.— El avanzado deterioro de la cubierta de la sacristía de la iglesia de San Antonio de Padua mantiene en alerta a los habitantes de Hampolol, quienes consideran que la estructura representa un riesgo para fieles y visitantes que acuden al templo. La comunidad solicita una evaluación técnica para prevenir un posible derrumbe y evitar afectaciones a uno de los inmuebles religiosos más antiguos del estado.
Vecinos de la comisaría señalan que las grietas, deformaciones y el desgaste de la estructura son visibles, por lo que consideran necesaria una inspección especializada que permita determinar las condiciones del inmueble y definir las acciones de conservación correspondientes.
Un monumento histórico
Además del riesgo para las personas, un eventual colapso afectaría un monumento histórico catalogado por el Catálogo Nacional de Bienes Culturales de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. El templo de San Antonio de Padua tiene su origen en el siglo XVI y formó parte del proceso de evangelización franciscana en la Península de Yucatán, lo que le otorga un importante valor histórico y cultural para Campeche.
Historiadores refieren que durante los siglos XVI y XVII estos templos también funcionaron como refugio para la población ante los ataques de piratas que afectaban las costas campechanas, además de desempeñar un papel relevante en el desarrollo histórico de la antigua provincia.

En riesgo su conservación
La iglesia también superó los periodos de persecución religiosa derivados de la aplicación de la Ley Calles en el siglo XX, cuando permaneció cerrada al culto antes de reanudar gradualmente sus actividades religiosas. En la actualidad, el principal desafío para su conservación es el deterioro acumulado por el paso del tiempo y la falta de intervenciones de restauración.
La protección de este tipo de inmuebles corresponde al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), institución responsable de conservar los monumentos históricos construidos entre los siglos XVI y XIX, los cuales forman parte del patrimonio cultural de la nación conforme a la legislación federal.
Habitantes de Hampolol hicieron un llamado a las autoridades competentes para realizar una inspección estructural y ejecutar trabajos de restauración lo antes posible. Advierten que un colapso no solo pondría en riesgo a quienes acuden al templo cada fin de semana para las celebraciones religiosas, sino que también representaría la pérdida de una parte importante del patrimonio histórico de Campeche.
La comunidad señala que la temporada de lluvias incrementa la carga sobre la cubierta dañada y aumenta el riesgo de desprendimientos, por lo que considera que la restauración dejó de ser únicamente una medida de conservación para convertirse en una acción prioritaria de protección para quienes visitan el inmueble.














