HOUSTON, EU., a 7 de julio de 2026.- El mexicano Lorenzo Salgado Araujo murió tras recibir disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo efectuado en el barrio de Magnolia Park, en Houston, Texas. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, el connacional era uno de los objetivos de una acción de cumplimiento de la ley migratoria cuando ocurrió el enfrentamiento. El caso es investigado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y por instancias del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), mientras continúan las diligencias para esclarecer lo ocurrido.
Según informó un portavoz del ICE, Salgado Araujo se negó a detener el vehículo cuando los agentes intentaron interceptarlo durante el operativo. La dependencia indicó que el conductor realizó maniobras con el automóvil y presuntamente utilizó la unidad como un arma al dirigirse hacia uno de los oficiales, quien respondió con disparos al considerar que existía un riesgo inminente para su integridad. Hasta ahora, las autoridades no han difundido videos u otras evidencias del incidente.
Organizaciones piden transparencia
Tras los disparos, equipos de emergencia trasladaron al mexicano a un hospital de Houston para recibir atención médica. Sin embargo, horas después se confirmó su fallecimiento debido a las lesiones sufridas durante el operativo. El FBI asumió la investigación del caso, como ocurre en los incidentes en los que participan agentes federales y se emplea fuerza letal.
La muerte de Lorenzo Salgado Araujo provocó reacciones de organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, que solicitaron una investigación independiente y transparente sobre el uso de la fuerza por parte de los agentes del ICE. También pidieron que se hagan públicos los videos de cámaras corporales y cualquier otro elemento que permita reconstruir lo sucedido durante el operativo.
Ya son 16 mexicanos fallecidos en operativos
Con este caso, asciende a 16 el número de mexicanos que han muerto en operativos o mientras permanecían bajo custodia del ICE, de acuerdo con los reportes difundidos hasta ahora. La cifra ha incrementado la preocupación entre organizaciones civiles y autoridades consulares mexicanas, que han insistido en la necesidad de garantizar el respeto a los derechos humanos de los connacionales sujetos a procedimientos migratorios en Estados Unidos.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses sostienen que el agente actuó en defensa propia, mientras las investigaciones permanecen abiertas y no se ha determinado si el uso de la fuerza fue conforme a los protocolos establecidos. El Gobierno de México, a través de su red consular, mantiene seguimiento del caso y se espera que las autoridades estadounidenses informen sobre los avances de las indagatorias conforme estas concluyan.














