Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp; a 5 de julio del 2026.— La esperanza se mantuvo viva hasta el silbatazo final. Cientos de aficionados campechanos convirtieron la Plaza “Dr. Héctor Pérez Martínez”, mejor conocida como el Domo del Jaguar ó la Concha Acústica, en una auténtica extensión de la tribuna mexicana, donde cada ataque del Tricolor fue celebrado con euforia y cada jugada defensiva se vivió con el corazón en la mano.
Aunque el marcador terminó favoreciendo 3-2 a Inglaterra en los octavos de final, el apoyo de la afición nunca disminuyó. Durante los 90 minutos, familias enteras, jóvenes y adultos alentaron sin descanso a la Selección Mexicana, que vendió cara la derrota frente a uno de los gigantes del futbol mundial.

El ambiente fue de auténtica fiesta deportiva encabezado por la mandataria Estatal, Layda Sansores San Román, acompañada de miembros de su gabinete, donde los gritos de “¡México, México!” retumbaron en el recinto y, por momentos, hicieron olvidar que enfrente estaba una de las selecciones favoritas del torneo. Cada gol del Tricolor hizo vibrar el Domo del Jaguar, mientras que los minutos finales estuvieron cargados de tensión, ilusión y nerviosismo.
Al concluir el encuentro, la tristeza fue inevitable. Las imágenes de los jugadores mexicanos derramando lágrimas sobre el terreno de juego encontraron eco entre los aficionados campechanos, quienes respondieron con una prolongada ovación en reconocimiento al esfuerzo, la entrega y el compromiso de un equipo que nunca bajó los brazos.

Más allá de la eliminación, la actuación de México dejó un balance positivo. El conjunto nacional volvió a ilusionar a millones de aficionados con un futbol competitivo y una generación que promete seguir creciendo bajo el proyecto encabezado por Rafael Márquez rumbo a la Copa del Mundo de 2030.
La derrota no apagó el orgullo. En Campeche quedó demostrado que la pasión por el futbol une a la afición en los momentos más difíciles. Hasta el último segundo, el Domo del Jaguar alentó con fuerza a la Selección Mexicana, convirtiendo una noche de eliminación en una muestra de identidad, esperanza y respaldo incondicional al Tricolor.














