Por Karina Gómez
CIUDAD DEL CARMEN, Camp., 1 de julio de 2026.- Una tortuga marina protegida fue sacrificada de manera ilegal y destazada en las costas de Isla Aguada, Pueblo Mágico del municipio de Carmen. Del ejemplar únicamente quedó el plastrón abandonado en la playa, un hecho que provocó indignación entre habitantes y organizaciones dedicadas a la conservación de la fauna.
Campeche es clave para la conservación
De acuerdo con las imágenes difundidas en redes sociales, el ejemplar fue desmembrado y el resto del cuerpo ya no se encontraba en el lugar. Esta situación hace presumir que la carne pudo haber sido utilizada para consumo, aunque esa información no ha sido confirmada por las autoridades. En México, la captura, sacrificio, posesión y comercialización de tortugas marinas está prohibida, ya que todas las especies cuentan con protección legal.
La Península de Yucatán y el litoral campechano representan una de las principales zonas de anidación del país para especies como la tortuga blanca, carey, caguama y lora. Estas poblaciones enfrentan amenazas constantes por la caza furtiva, el saqueo de nidos y la contaminación, factores que afectan su recuperación.
Prisión y multas por estos delitos
La Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 clasifica a todas las tortugas marinas presentes en México en alguna categoría de riesgo. Además, la Ley General de Vida Silvestre prohíbe su aprovechamiento extractivo, mientras que el Código Penal Federal establece penas de hasta nueve años de prisión y multas para quienes capturen, maten, transporten o comercialicen ejemplares de fauna silvestre protegida.
Especialistas en conservación recuerdan que una tortuga marina puede tardar entre 20 y 30 años en alcanzar la madurez sexual y regresar a la playa donde nació para desovar, por lo que la pérdida de un solo ejemplar afecta los esfuerzos para recuperar sus poblaciones.
Autoridades ambientales exhortaron a la población a denunciar cualquier delito contra la vida silvestre ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) o la Fiscalía General de la República (FGR). Asimismo, organizaciones ambientalistas advirtieron que el consumo de carne y la compra de productos derivados de tortugas marinas favorecen el tráfico ilegal de especies protegidas y ponen en riesgo décadas de trabajo de conservación en el Golfo de México y el Caribe.














