Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 05 de junio de 2026.- El Gobierno de México reforzó su estrategia de combate contra el Gusano Barrenador del Ganado (GBG) mediante una mayor cooperación con Estados Unidos y Panamá, con el objetivo de contener y erradicar una de las amenazas zoosanitarias más importantes para la producción pecuaria de la región.
Como parte de estas acciones, la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, realizó una visita de trabajo a la planta de producción de moscas estériles ubicada en Pacora, Panamá, considerada pieza clave en la estrategia regional para controlar la propagación de la plaga.
Durante su recorrido, la funcionaria destacó que la colaboración técnica con Panamá ha sido fundamental para la próxima puesta en marcha de la Planta Productora de Moscas Estériles en Metapa de Domínguez, Chiapas, la cual registra un avance del 87 por ciento y tiene previsto iniciar operaciones el próximo 25 de junio.
La nueva biofábrica permitirá alcanzar gradualmente una producción de hasta 100 millones de insectos estériles por semana, herramienta biológica utilizada para interrumpir el ciclo reproductivo del gusano barrenador y reducir su presencia en el ganado sin afectar al medio ambiente.
A través de la Comisión Panamá–Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG), actualmente once técnicos mexicanos reciben capacitación especializada en procesos de producción, irradiación, bioseguridad y manejo operativo. Siete de ellos concluirán su preparación en los próximos días para incorporarse al funcionamiento de la planta chiapaneca.
López Gutiérrez subrayó que el gusano barrenador representa un desafío sanitario que trasciende fronteras. “El gusano barrenador del ganado no reconoce fronteras”, afirmó, al destacar que la coordinación entre el Ministerio de Desarrollo Agropecuario de Panamá (MIDA), el APHIS-USDA de Estados Unidos y el Senasica resulta esencial para proteger la salud animal y la economía de miles de productores pecuarios.
Como parte del esfuerzo conjunto, México y Estados Unidos realizaron una inversión binacional de 61.3 millones de dólares para la adecuación y operación de la planta de Metapa. Con esta infraestructura, el Gobierno federal busca fortalecer la seguridad sanitaria, proteger la producción ganadera nacional y consolidar una respuesta regional coordinada frente a una plaga que representa riesgos económicos y productivos para todo el continente.












