Por Staff
MATAMOROS, Tamps., a 1 de junio de 2026.– Gracias a la alerta de empleados de una empresa de mensajería, autoridades federales evitaron que 350 tortugas protegidas continuaran su traslado en condiciones consideradas de maltrato y riesgo extremo.
La Profepa confirmó que los reptiles eran transportados en cajas etiquetadas como juguetes, una práctica utilizada presuntamente para evadir controles e inspecciones. Durante la revisión se constató que los animales viajaban hacinados, sin condiciones adecuadas de ventilación ni espacio suficiente para su movilidad.
Especialistas identificaron ejemplares pertenecientes a los géneros Kinosternon y Terrapene, ambos sujetos a regulación por su importancia ecológica y por encontrarse incluidos en acuerdos internacionales de protección.

Las autoridades señalaron que el aseguramiento representa una acción relevante en el combate al comercio ilegal de especies silvestres, actividad que genera importantes afectaciones a la biodiversidad y contribuye a la disminución de poblaciones naturales.
Tras el operativo, los ejemplares sobrevivientes fueron trasladados a instalaciones especializadas en Matamoros, donde reciben valoración médica y cuidados para su recuperación.
Su comercialización constituye un delito
La dependencia federal reiteró que la posesión, transporte y comercialización de especies protegidas sin autorización puede derivar en responsabilidades penales conforme al Código Penal Federal.

















