BOCA DEL RÍO, Ver., a 26 de mayo de 2026. — El varamiento de más de 90 turistas que participaban en una travesía de kayak y paddleboard frente a las costas de Boca del Río no fue solo un accidente climático, sino el reflejo de una grave falla en los protocolos de seguridad de las empresas organizadoras. De acuerdo con los testimonios de los afectados y los reportes de las autoridades, las compañías Bruma, Mango Paddle y Conoce Veracruz no contaban con un plan de emergencia para sus grupos, y durante el incidente priorizaron la recuperación del equipo costoso por encima de la integridad de los turistas .
Turistas denuncian abandono
Los hechos ocurrieron cuando los grupos partieron de las playas de Boca del Río con rumbo a Isla de Sacrificios. Alrededor de las 8:38 horas, fuertes rachas de viento y oleaje elevado complicaron el retorno, volcando múltiples kayaks y tablas. Fue entonces cuando, según el testimonio de las víctimas, los guías turísticos mostraron su verdadera prioridad. “Estaban muy preocupados por la tabla, y nos decían: ‘no vayan a perder los remos, no suelten la tabla porque cuesta mucho’”, denunció una de las jóvenes rescatadas, evidenciando el nulo apoyo en el momento crítico .
Ausencia de planes de emergencia
La principal omisión señalada por los usuarios y confirmada en los reportes de rescate es la falta de protocolos de ayuda por parte de las empresas. Mientras los turistas luchaban por mantenerse a flote —algunos sujetándose a boyas en medio de crisis nerviosas— los instructores no activaron ningún mecanismo de auxilio . La situación fue tal que fueron lancheros particulares y prestadores de servicios ajenos a las empresas quienes iniciaron el rescate, antes de que se sumara la Protección Civil municipal. Esto contrasta con lo que establecen las regulaciones en materia de seguridad, que exigen a los prestadores de servicios turísticos contar con planes de emergencia y capacitación constante en primeros auxilios .
Consecuencias para los afectados
El operativo coordinado logró poner a salvo a la totalidad de los excursionistas. Sin embargo, las secuelas del incidente dejaron 16 atenciones médicas: dos personas sufrieron crisis nerviosas severas y 14 más presentaron picaduras de erizo, probablemente al caer al agua o intentar sujetarse de los arrecifes ante la desesperación . Afortunadamente, ninguna requirió traslado hospitalario, pero el costo del recorrido, que ronda los 600 pesos por persona, no incluyó la seguridad básica que los turistas esperaban .
Exigen sanciones y regulación
Ante estos hechos, los afectados y organizaciones civiles han alzado la voz para exigir sanciones ejemplares contra las empresas responsables. El presidente de la Comisión de Protección Civil de Coparmex Veracruz, Alonso López Cantero, ha señalado en ocasiones anteriores que el incumplimiento de las disposiciones en seguridad no debe tomarse a la ligera, pues puede derivar en sanciones económicas e incluso la clausura temporal o definitiva de los establecimientos . Hasta el cierre de esta edición, las autoridades municipales no habían emitido un comunicado oficial sobre el estatus de las empresas involucradas, pero el hecho ha encendido las alarmas sobre la regulación de las travesías recreativas en el litoral veracruzano.












