KINSHASA, Congo, 18 de mayo de 2026.— Un médico estadounidense que trabajaba en la República Democrática del Congo dio positivo a la variante Bundibugyo del virus del ébola, una cepa considerada especialmente preocupante debido a que actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados para combatirla, según confirmaron autoridades sanitarias internacionales y el gobierno de Estados Unidos.
EU prepara evacuación médica
El médico, identificado en diversos reportes como Peter Stafford, laboraba en un hospital de Bunia, en la provincia congoleña de Ituri, una de las zonas más golpeadas por el brote. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), el ciudadano estadounidense comenzó a presentar síntomas durante el fin de semana y será evacuado junto con otras personas expuestas hacia Alemania para recibir atención médica especializada y permanecer bajo vigilancia sanitaria.
La emergencia sanitaria continúa agravándose en África central. Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de autoridades sanitarias internacionales señalan que el brote suma ya más de 80 muertos y más de 300 casos sospechosos en el Congo, aunque algunas estimaciones elevan la cifra por encima de los 100 fallecimientos debido a retrasos en la detección y subregistro en zonas afectadas por conflictos armados.
La variante Bundibugyo preocupa a expertos
Especialistas advirtieron que la cepa Bundibugyo del ébola es extremadamente rara y sólo había sido detectada en contadas ocasiones desde 2007. A diferencia de la variante Zaire —para la cual sí existen vacunas aprobadas— esta versión del virus carece de inmunización específica, lo que complica las estrategias de contención y aumenta el riesgo de propagación regional.
Las autoridades estadounidenses señalaron que el riesgo para la población de EU sigue siendo bajo; sin embargo, el CDC ya implementó medidas adicionales de vigilancia y control sanitario para viajeros procedentes del Congo, Uganda y Sudán del Sur. Además, organismos internacionales mantienen monitoreo constante debido a que algunos contagios ya cruzaron fronteras hacia Uganda.
OMS declara emergencia
La Organización Mundial de la Salud declaró la situación como una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional, ante el temor de que el brote continúe expandiéndose en regiones con sistemas de salud debilitados. Expertos sanitarios alertaron que la detección tardía de casos y la movilidad en zonas fronterizas podrían provocar un incremento acelerado de contagios durante las próximas semanas.













