PRAGA, República Checa, a 14 de mayo de 2026.— Lo que parece una escena sacada de una película de misterio ocurrió en una iglesia de República Checa. Un hombre rompió una vitrina y escapó cargando un cráneo de aproximadamente ocho siglos de antigüedad que, según la tradición religiosa, se cree perteneció a Santa Zdislava de Lemberk.
El insólito robo ocurrió en la Basílica de San Lorenzo y Santa Zdislava, ubicada en Jablonné v Podještědí, una localidad situada a unos 110 kilómetros al norte de Praga.
De acuerdo con información de autoridades checas, el robo ocurrió el martes entre las 18:00 y las 18:15 horas. La policía recibió el reporte poco después y la investigación se amplió hasta contemplar cooperación internacional.
Una huida grabada
Según las primeras investigaciones, el sospechoso rompió la vitrina donde se resguardaba la reliquia y escapó con el cráneo.
La policía difundió imágenes de una cámara de seguridad que captó la huida, aunque las grabaciones son de baja calidad. El hombre habría vestido ropa oscura y zapatos claros.
La búsqueda ha escalado a nivel internacional. Autoridades checas informaron que ya solicitaron apoyo a corporaciones policiales extranjeras y buscan incorporar la reliquia a la base mundial de objetos robados administrada por Interpol.
También pidieron a ciudadanos compartir grabaciones de cámaras instaladas en vehículos que hayan circulado cerca de la basílica durante la tarde del martes.
Santa Zdislava vivió entre 1220 y 1252 y fue reconocida por dedicar su vida a ayudar a personas pobres y enfermas. Fue canonizada por el papa Juan Pablo II en 1995 y es considerada patrona de personas enfermas y necesitadas.
Aunque el valor económico de la pieza aún es investigado, las autoridades señalaron que su importancia histórica y espiritual sería prácticamente imposible de calcular.














