Por Staff
ATIZAPÁN DE ZARAGOZA, Edomex., a 03 de septiembre de 2026.— Mientras las autoridades buscan esclarecer el multihomicidio de Jonathan Meléndez y su familia, una posible disputa económica comienza a tomar fuerza como línea de investigación: una deuda superior a 300 mil pesos que habría generado diferencias entre el músico y uno de sus socios.
Meléndez, tecladista y fundador de Camilo Séptimo, fue asesinado el 1 de septiembre dentro de su departamento en el fraccionamiento Grand Viure, en Zona Esmeralda. En el mismo inmueble fueron localizados sin vida su esposa Ana Paola, quien estaba embarazada; su hija de tres años y una joven de 21 años que trabajaba para la familia.
En medio de la tragedia, Camilo Séptimo emitió un mensaje de despedida a través de sus redes sociales para recordar a Jonathan, conocido por sus compañeros como “Honas”, así como a su esposa y su pequeña hija. La agrupación expresó su dolor por la pérdida y destacó la vida, música y trayectoria de quien fue parte fundamental del proyecto desde sus inicios. También envió sus condolencias a los familiares de Aleyda Romero, quien trabajaba con la familia y murió durante el ataque.
Sin embargo, entre la escena de violencia hubo un sobreviviente: el hijo de seis años del músico. El menor fue encontrado con vida dentro del domicilio y permanece bajo el cuidado de familiares, mientras las autoridades continúan con las investigaciones para reconstruir lo ocurrido durante el ataque. Reportes recientes señalan que el niño podría aportar información relevante para esclarecer los hechos.
Esto apuntan las líneas del crimen
La investigación apunta hacia Diego Sebastián “N”, uno de los dos hombres detenidos por el caso y señalado como socio de Meléndez. Reportes periodísticos que citan fuentes cercanas a la investigación señalan que entre ambos existían diferencias económicas y administrativas vinculadas con un negocio, además de una presunta deuda que habría superado los 300 mil pesos.
La forma en que los agresores ingresaron al inmueble también es parte de las pesquisas. Una de las hipótesis apunta a que pudieron acceder aprovechando una relación de confianza con la familia, debido a que no se habrían detectado daños evidentes en las cerraduras.
Por el crimen fueron detenidos Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, mientras las autoridades buscan establecer el papel que habría desempeñado cada uno y determinar con precisión el móvil del multihomicidio.
La presunta deuda de 300 mil pesos permanece como una de las líneas que se investigan, pero todavía no puede considerarse un móvil confirmado. Las autoridades deberán determinar si el conflicto financiero realmente desencadenó el ataque que terminó con la vida de cuatro personas y dejó a un niño de seis años como único sobreviviente de la familia.

















