Por Karina Gómez
CIUDAD DEL CARMEN, Camp., a 21 de septiembre de 2026.— Entre las aguas de la Laguna de Términos y la costa de Isla del Carmen permanece Piedras Labradas, un sitio arqueológico poco conocido que conserva vestigios de distintas épocas y podría revelar parte de la historia de las antiguas rutas marítimas y comerciales del sureste mexicano.
Localizado en la entrada del estero Pargo, el lugar fue identificado en 2009 durante trabajos de campo de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH. Las exploraciones documentaron restos de estructuras distribuidos a lo largo de aproximadamente 400 metros de costa.

Entre los hallazgos destacan bloques de una posible escalinata, elaborados con roca calcárea y conchas marinas, que presentan grabados geométricos y diseños posiblemente vegetales y humanos. También se encontraron estructuras sumergidas y semisumergidas que podrían corresponder a un muelle o atracadero.
Las investigaciones permitieron recuperar fragmentos de cerámica prehispánica y mayólica, cuellos de botellas de vidrio y restos de fauna marina, entre ellos costillas de manatí y el posible vómer de un delfín. Estos materiales evidencian la presencia de distintas actividades humanas en el sitio.
Huellas de navegantes
Por su ubicación estratégica, los especialistas plantean que Piedras Labradas pudo funcionar en época prehispánica como punto de referencia para canoas provenientes de los ríos que desembocan en la laguna, dentro de la esfera comercial maya-chontal, especialmente durante los periodos Clásico y Clásico Terminal.

Un embarcadero y siglos de historia
La presencia de materiales prehispánicos, virreinales y modernos sugiere que el lugar fue reutilizado durante siglos y que habría mantenido funciones relacionadas con la navegación hasta el siglo XIX, posiblemente como embarcadero.
Sin embargo, el patrimonio enfrenta amenazas como el saqueo y la erosión provocada por las mareas. Su investigación y conservación representan una oportunidad para conocer la historia marítima de la región y ampliar la oferta turística de Ciudad del Carmen más allá de sus paisajes costeros y su identidad petrolera.














