Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 4 de mayo de 2026.- A partir de este mes inició oficialmente la veda de camarón en el Golfo de México y el Mar Caribe, una disposición federal que impacta de manera directa al sector pesquero de Campeche, particularmente en comunidades costeras donde esta actividad representa uno de los principales motores económicos.
La medida, anunciada por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), responde a criterios técnicos del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS), con el objetivo de proteger la reproducción y el crecimiento de las distintas especies de camarón en aguas del Golfo.
De acuerdo con el calendario oficial publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), en Campeche la veda presenta distintos periodos clave. En la franja costera del estado, la captura del camarón siete barbas quedó suspendida desde el 1 de mayo y se extenderá hasta el 30 de septiembre, mientras que para el resto de especies, la restricción comenzará el 1 de junio y concluirá el 1 de octubre.
Además, se mantiene una veda permanente en la franja de 0 a 20 millas náuticas frente a las costas campechanas —desde Isla Aguada hasta los límites con Belice— lo que refuerza las acciones de conservación en una de las zonas más productivas del país.

Para los pescadores y cooperativas locales, la disposición implica no solo la suspensión de actividades extractivas, sino también el cumplimiento de obligaciones administrativas. Quienes cuenten con producto en existencia deberán presentar inventarios oficiales ante Conapesca y acreditar la legal procedencia del camarón para su transporte y comercialización.
Autoridades federales advirtieron que el incumplimiento de la veda puede derivar en sanciones conforme a la legislación vigente en materia pesquera.
En Campeche, donde la pesca de camarón es sustento para cientos de familias en municipios como Carmen, Champotón y Campeche, el inicio de la veda representa un periodo de ajuste económico, pero también una apuesta a la sostenibilidad del recurso.
Especialistas coinciden en que respetar estos periodos es clave para evitar la sobreexplotación y asegurar mejores capturas en las próximas temporadas, en beneficio tanto del ecosistema marino como de la economía local.













