CIUDAD DE MÉXICO, a 8 de septiembre de 2026.— México volvió a quedar entre los países con menor desempeño educativo en la prueba PISA 2025, al ocupar el penúltimo lugar entre los 38 integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en lectura y matemáticas. En la clasificación internacional, que incluyó a 91 países y economías, el país se situó dentro del tercio inferior de la tabla general.
La evaluación aplicada a estudiantes de 15 años otorgó a México 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias. Los tres resultados quedaron debajo de los promedios de la OCDE, establecidos en 463, 461 y 482 puntos, respectivamente. La mayor distancia apareció en matemáticas, con una diferencia de 75 puntos frente al promedio del organismo.
Matemáticas se convierten en el principal foco rojo
El desempeño matemático cayó siete puntos respecto de la edición de 2022 y alcanzó su registro más bajo desde 2006. La prueba reveló que solo 30 por ciento de los alumnos mexicanos posee las habilidades básicas para resolver operaciones y problemas cotidianos, mientras el promedio de la OCDE llegó al 65 por ciento.
El panorama tampoco resultó favorable en lectura: la mitad de los estudiantes alcanzó el nivel mínimo esperado, frente al 69 por ciento de la OCDE. En conjunto, 41.8 por ciento de los alumnos mexicanos quedó debajo del nivel básico en las tres materias y apenas 0.5 por ciento consiguió un desempeño de excelencia.
Sheinbaum resalta avance en ciencias
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció el retroceso de México en matemáticas, pero destacó que ciencias mostró un aumento de cuatro puntos respecto de 2022. La mandataria vinculó este avance con la Nueva Escuela Mexicana y sostuvo que el resultado refleja un incremento en los conocimientos científicos de los estudiantes.
Presidenta cuestiona la evaluación internacional
Sheinbaum afirmó que PISA tiene sesgos y limitaciones porque aplica una misma evaluación a países con características sociales y educativas distintas. También señaló que el descenso en lectura ocurrió en diversas naciones y que la OCDE lo relacionó con el impacto de las plataformas digitales. Pese a esos señalamientos, los resultados confirman que México enfrenta un reto de fondo para elevar las habilidades matemáticas y lectoras de sus estudiantes.















