Por Staff
ZÚRICH, Suiza, a 09 de julio de 2026.– En medio de la creciente polémica por diversas decisiones arbitrales durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, el presidente del Comité de Árbitros de la FIFA, Pierluigi Collina, salió en defensa de los silbantes y aseguró que las designaciones y decisiones se toman con absoluta independencia, sin influencia de dirigentes, federaciones o incluso del propio presidente de la FIFA.
El histórico árbitro italiano enfatizó que el trabajo del cuerpo arbitral se desarrolla con plena autonomía y afirmó que Gianni Infantino ha mantenido una postura de respaldo sin interferir en las decisiones técnicas.
“No estamos influenciados por nadie“, sostuvo, al tiempo que defendió la honestidad y profesionalismo de los oficiales encargados de impartir justicia en el torneo.
Collina indicó que el Mundial ha superado ya los 96 encuentros disputados, cifra que representa un incremento del 50% respecto a Qatar 2022, lo que ha elevado significativamente la carga de trabajo de los árbitros. Aun así, calificó como satisfactorio el desempeño general del equipo arbitral y aseguró que cada partido sirve para perfeccionar procedimientos y fortalecer la preparación de los oficiales.
Responde a las acusaciones
El dirigente lamentó que algunas críticas trasciendan el análisis deportivo y se conviertan en ataques personales contra los árbitros, quienes incluso han recibido amenazas junto con sus familias. Señaló que cuestionar decisiones específicas es parte del futbol, pero desacreditar la integridad de los jueces sin pruebas representa un riesgo para el desarrollo del deporte.
Sobre el protocolo del Video Assistant Referee (VAR), explicó que cada anotación es revisada desde el inicio de la jugada ofensiva para identificar posibles infracciones que hayan incidido directamente en el gol. Si el VAR detecta una falta no advertida por el árbitro central, puede recomendar una revisión en cancha sin importar cuánto tiempo haya transcurrido desde la acción.
Como muestra del criterio aplicado, Collina mencionó dos acciones del duelo entre Argentina y Egipto: una infracción de Marwan Attia sobre Lisandro Martínez, que sí ameritó intervención del VAR, y un contacto entre Mohamed Salah y Julián Álvarez, considerado una disputa legal del balón. Para el dirigente, estos ejemplos reflejan que el sistema busca privilegiar la justicia deportiva, aunque siempre exista un margen de interpretación en determinadas jugadas.















