PUEBLA, Pue., a 10 de julio de 2026.- La recuperación de los bosques de Puebla sumó un nuevo esfuerzo con la participación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), dependencias del sector ambiental y ejidatarios de distintas regiones del estado en dos jornadas de reforestación realizadas durante junio. Como parte de estas acciones, 500 árboles fueron plantados en el Parque Nacional Pico de Orizaba, una de las áreas naturales más importantes del país por su riqueza biológica y su papel en la captación de agua.
Las jornadas reunieron a Semarnat, Conafor, Conagua, Conanp y habitantes de San Andrés Hueyacatitla, San Salvador El Verde, Santa Rita Tlahuapan, Ignacio Manuel Altamirano y San Rafael Ixtapalucan, quienes colaboraron en la recuperación de superficies afectadas por la tala clandestina. La participación de las comunidades fortalece las acciones de conservación y promueve el cuidado de los recursos naturales desde el territorio.
Un pino nativo para recuperar la alta montaña
La primera jornada se realizó el 19 de junio en Santa Rita Tlahuapan y la segunda el 26 de junio en el Parque Nacional Pico de Orizaba, donde se sembraron 500 ejemplares de Pinus hartwegii en el ejido La Cueva del Muerto, en la comunidad de Santa Cruz Texmalaquilla, municipio de Atzitzintla. Esta especie, originaria de las montañas mexicanas, está adaptada a las condiciones de alta montaña y desempeña un papel fundamental en la recuperación de los ecosistemas forestales.
Las jornadas de reforestación buscan devolver la cobertura vegetal a zonas degradadas, proteger el suelo de la erosión y fortalecer los ciclos naturales del agua. Además, la plantación de árboles favorece la captura de dióxido de carbono, contribuye a mitigar los efectos del cambio climático y crea mejores condiciones para la conservación de la fauna y la flora que habitan estos bosques.
Acciones permanentes
Profepa destacó que la restauración forestal representa una herramienta indispensable para proteger el patrimonio natural de México frente a la deforestación y el deterioro ambiental. La institución reiteró que la coordinación entre autoridades y comunidades resulta clave para recuperar los ecosistemas y preservar la biodiversidad del Parque Nacional Pico de Orizaba y otras zonas forestales de Puebla.














