Ciudad de México, a 9 de marzo de 2026.- El precio internacional del petróleo registró un fuerte repunte en los mercados energéticos globales, alcanzando niveles cercanos a 120 dólares por barril, uno de los valores más altos desde 2022. La escalada responde principalmente al incremento de tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que ha generado preocupaciones sobre la estabilidad del suministro mundial de hidrocarburos.
Durante las últimas jornadas, el crudo de referencia West Texas Intermediate (WTI) llegó a cotizar alrededor de 119.48 dólares por barril, mientras que el Brent, referencia internacional, también registró incrementos significativos, impulsados por la incertidumbre sobre la producción y transporte de petróleo en la región del Golfo Pérsico.
Analistas del mercado energético advierten que, si el conflicto se prolonga o se intensifican las interrupciones en las rutas petroleras, el precio podría mantenerse en estos niveles o incluso superarlos en el corto plazo.
La Mezcla Mexicana
En este contexto de volatilidad, la Mezcla Mexicana de Exportación también ha registrado una fuerte tendencia al alza. Datos de Petróleos Mexicanos indican que el crudo mexicano cerró recientemente en 83.64 dólares por barril, su nivel más alto en más de dos años y con un incremento superior al 30% en una sola semana.
Este aumento ha colocado el precio del petróleo mexicano muy por encima de los 54.9 dólares por barril previstos por la Secretaría de Hacienda para 2026, lo que podría generar ingresos adicionales para las finanzas públicas si la tendencia se mantiene.
El repunte del crudo responde a una combinación de factores geopolíticos y de mercado. Entre los principales detonantes destacan:
- El conflicto militar en Medio Oriente, particularmente los enfrentamientos que involucran a Irán y aliados occidentales.
- La amenaza de interrupción en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
- Reducciones en la producción y exportaciones de países petroleros del Golfo Pérsico debido a la crisis.
Estos factores han generado temores de un choque de oferta energética que impacte los precios globales de combustibles y derivados del petróleo.
Impacto en la economía global
El incremento del petróleo también ha provocado turbulencias en los mercados financieros internacionales. Diversos índices bursátiles registraron caídas mientras los inversionistas anticipan un posible aumento en la inflación y mayores costos de transporte y producción a nivel mundial.
Expertos advierten que si el petróleo se mantiene cerca de los 120 dólares por barril, la economía global podría enfrentar presiones inflacionarias adicionales y un freno en el crecimiento económico durante 2026.
Aunque algunos países del G-7 analizan liberar reservas estratégicas para estabilizar el mercado, los analistas coinciden en que la evolución del conflicto en Medio Oriente será el principal factor que determine el rumbo de los precios del petróleo en los próximos meses.
Mientras tanto, el mercado energético internacional permanece en alerta ante posibles interrupciones en el suministro que podrían prolongar la volatilidad de los precios del crudo.













