Por Karina Gómez
San Francisco de Campeche, Camp., a 9 de septiembre de 2026.— El cierre de diversos establecimientos registrado durante el fin de semana encendió las alertas entre el sector comercial de Campeche, ante las dificultades económicas que enfrentan algunos negocios para mantenerse en operación, principalmente aquellos con menor capacidad financiera para soportar periodos prolongados de bajas ventas.
El presidente de la CANACO Servytur Campeche, Juan Pablo Mex Salazar, reconoció la preocupación del sector y consideró necesario fortalecer la coordinación entre empresarios y los tres órdenes de gobierno para impulsar el consumo, respaldar al comercio formal y evitar más cierres. Aclaró que, hasta el momento, entre los afiliados a la Cámara no se han registrado cierres recientes.
La inquietud empresarial ocurre en un contexto de contracción económica. De acuerdo con el INEGI, la actividad económica de Campeche disminuyó 5.2 por ciento a tasa anual durante el primer trimestre de 2026, uno de los principales indicadores del enfriamiento de la economía estatal.
¿Se apagan los negocios?
El escenario representa un desafío para las microempresas, que dominan la estructura productiva de la entidad. Los Censos Económicos 2024 contabilizaron 55 mil 281 establecimientos en Campeche, con 283 mil 358 personas ocupadas. En el sector privado y las empresas paraestatales se identificaron 41 mil 385 unidades económicas, de las cuales 95 por ciento eran microempresas.
Estos pequeños negocios concentraron 47.3 por ciento del personal ocupado de ese segmento, aunque aportaron apenas 5.2 por ciento del valor agregado censal bruto. Para los empresarios, una reducción en el consumo puede generar un efecto dominó, con menores ingresos y dificultades para cubrir renta, nómina, servicios, proveedores e impuestos, hasta llegar al cierre definitivo.



Ante este panorama, la CANACO confía en que las próximas temporadas de mayor consumo, como Fiestas Patrias, Día de Muertos, Navidad y El Buen Fin, permitan a los comerciantes incrementar sus ventas, recuperar liquidez y mejorar sus resultados al cierre del año. El reto será lograr que ese consumo beneficie principalmente al comercio formal campechano, que enfrenta además costos operativos y una economía estatal debilitada.
Para el sector empresarial, el cierre de un negocio no representa únicamente la desaparición de un establecimiento, sino un riesgo para empleos, ingresos familiares, consumo y recaudación. Por ello, la CANACO llamó a mantener la coordinación con las autoridades y confió en que el calendario comercial ayude a revertir parte de la desaceleración, mientras los negocios campechanos buscan mantener sus puertas abiertas en una economía que comenzó 2026 con números rojos.















