OSLO, Nor., a 9 de octubre de 2026.— La búsqueda de justicia para las víctimas de atrocidades llevó a Navi Pillay al Premio Nobel de la Paz 2026. El Comité Noruego del Nobel anunció este 9 de octubre el reconocimiento a la jurista sudafricana por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional. La elección pone en primer plano una trayectoria dedicada a fortalecer las instituciones que persiguen el genocidio, los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad.
Una carrera que comenzó frente al apartheid
Como abogada en Sudáfrica, Pillay defendió a sindicalistas y opositores al régimen de segregación racial. En 1995 fue nombrada jueza del Tribunal Superior sudafricano, la primera mujer no blanca en ocupar ese cargo. Ese mismo año ingresó al Tribunal Penal Internacional para Ruanda, donde permaneció hasta 2003 y ejerció la presidencia desde 1999. Posteriormente fue jueza de la Corte Penal Internacional entre 2003 y 2008, y alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos de 2008 a 2014.
Su participación en el juicio contra Jean-Paul Akayesu contribuyó a un precedente decisivo: la sentencia de 1998 reconoció que la violación puede constituir genocidio cuando existe la intención de destruir a un grupo protegido. También presidió la sala que dictó en 2003 la sentencia del “caso de los medios”, sobre la incitación al genocidio desde la radio RTLM y el periódico Kangura. Años después fue designada jueza ad hoc de la Corte Internacional de Justicia en el caso Gambia contra Myanmar, relacionado con acusaciones de genocidio contra los rohinyás.
Fuera de los tribunales, Pillay impulsó la igualdad jurídica de mujeres y niñas como cofundadora de Equality Now, y apoyó la protección de víctimas de tortura y violencia doméstica. Su labor incluyó la presidencia de la comisión independiente de la ONU sobre el territorio palestino ocupado e Israel, que concluyó en septiembre de 2025 que Israel había cometido genocidio en Gaza. Se trata de una conclusión de una comisión investigadora, no de una sentencia judicial. El fundamento anunciado para concederle el Nobel fue su contribución a la paz y al derecho internacional.
El reconocimiento que reclama Trump
La decisión deja a Donald Trump sin el Nobel de la Paz por segundo año consecutivo durante su segundo mandato, después de que María Corina Machado recibiera el premio en 2025. Antes del anuncio, el presidente estadounidense volvió a sostener que merecía el reconocimiento y cuestionó que no se lo hubieran otorgado, según Associated Press. Sus reiteradas afirmaciones sobre su contribución a la paz mundial no se tradujeron en el galardón: este año, el Comité Noruego del Nobel seleccionó a Pillay.
Tras conocerse el resultado, Trump republicó en Truth Social una crítica a la elección de Pillay, acompañada de argumentos que lo defendían como una mejor opción para el premio, informó Axios. Hasta la actualización de media mañana de ese medio, este viernes, no se registraba una declaración propia del mandatario sobre el anuncio. La reacción documentada fue, por tanto, la difusión de una publicación ajena; su contenido no debe presentarse como una declaración redactada por Trump.













