Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 08 de septiembre de 2026.- ¿Tener padres extranjeros podría impedirle a alguien llegar a la Presidencia o a una gubernatura? La respuesta de Claudia Sheinbaum fue clara: no.
La Presidenta explicó que su propuesta de reforma sobre la doble nacionalidad no pretende excluir de la política mexicana a quienes tengan padre o madre de otra nacionalidad.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum remarcó que nadie elige dónde nacieron sus progenitores, por lo que esa condición familiar no debería convertirse en una barrera para ejercer un cargo de elección popular.
El debate está relacionado con la iniciativa que la mandataria presentó ante el Congreso de la Unión el 27 de agosto, mediante la cual propone establecer nuevas reglas para quienes busquen la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La diferencia planteada por Sheinbaum está en la nacionalidad del propio aspirante. Una persona puede ser mexicana, tener padres extranjeros e incluso contar con vínculos familiares con otro país; sin embargo, si pretende ocupar alguno de los cargos señalados, tendría que renunciar a una segunda nacionalidad antes de registrar su candidatura, de acuerdo con la propuesta.
Este es el argumento
La Presidenta justificó esta condición bajo el argumento de que quienes encabecen los gobiernos deben tener una sola lealtad política.
“Uno no puede jurar a dos banderas”, señaló al defender la reforma y relacionarla con la protección de la soberanía nacional.
Con ello, Sheinbaum buscó dejar una distinción sobre la mesa: tener raíces familiares extranjeras no sería el problema; conservar otra nacionalidad sí lo sería, en caso de que la reforma sea aprobada en los términos planteados.
La iniciativa permanece en el proceso legislativo y deberá ser analizada por el Congreso antes de determinar si estas nuevas reglas quedarán incorporadas a la Constitución.















