CIUDAD DE MÉXICO, a 11 de marzo de 2026.— México acumula 6,511 casos confirmados de sarampión en lo que va de 2026, una cifra que ya supera los 6,452 contagios reportados durante todo el año pasado, de acuerdo con el informe diario más reciente de la Secretaría de Salud sobre la situación epidemiológica en el país.
El reporte, elaborado por la Dirección General de Epidemiología, señala que el incremento se ha registrado en apenas los primeros meses del año, lo que refleja la continuidad del brote que comenzó a observarse desde 2025.
Según el documento oficial, desde el 1 de enero de 2025 y hasta el 10 de marzo de 2026 se han notificado 33,133 casos probables de enfermedades febriles exantemáticas, de los cuales 12,963 han sido confirmados como sarampión tras los procesos de análisis epidemiológico y de laboratorio.
Niñas y niños concentran más contagios
El análisis por grupos de edad indica que la mayor cantidad de casos se presenta en niñas y niños de entre 1 y 4 años, con 1,747 contagios confirmados, seguidos por el grupo de 5 a 9 años, con 1,522 casos.
Además, el informe epidemiológico señala que los menores de un año presentan la tasa de incidencia más elevada, con 64.46 casos por cada 100 mil habitantes, lo que refleja la vulnerabilidad de este grupo frente a la enfermedad.
Los datos también muestran que el virus se ha detectado en las 32 entidades del país, con reportes confirmados en al menos 432 municipios, lo que evidencia una amplia distribución geográfica del brote.
En cuanto a la gravedad de la enfermedad, el reporte sanitario confirma 34 defunciones asociadas al sarampión en el periodo 2025-2026, registradas en diez estados de la República.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite principalmente por vía respiratoria y puede provocar complicaciones graves, especialmente en menores de edad.
Ante este panorama, autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica del virus y reiteran la importancia de mantener actualizado el esquema de vacunación, una de las principales medidas para prevenir nuevos contagios y limitar la propagación de la enfermedad.












